"La primera ley de la historia es no atreverse a mentir, la segunda, no temer decir la verdad" Su Santidad Leon XIII

Mostrando entradas con la etiqueta Historia Mundial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia Mundial. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de noviembre de 2014

La inminente Tercera Guerra Mundial

Las noticias que llegan de Europa, la desterrada, no son para nada alentadoras. La ideología de género sigue dando muestras de su fortaleza apoyada en millones y millones de dólares yanquis y europeos amasados con los años por grandes familias sionistas (sino vean de donde vienen las grandes financiaciones al LGBT, los argentinos conocemos muy bien a Paul Singer y a George Soros) y articulados por infinidad de instituciones intermedias, llaméense ongs o fundaciones o como quieran. Pero no nos podemos quedar en el dato, debemos ir más alla, debemos analizar a la luz de la Fe para que todo lo que suceda tenga un por qué real.

A partir de la caída de la Rusia Comunista el mundo fue unipolar. Estados Unidos dominó la escena internacional con sus dólares y… sus dolores. Junto con las Naciones Unidas, o sin ellas, impuso un modelo que se aceleró a partir de la caída de las Torres Gemelas (¿una logia ha batido columnas para dar lugar a la fundación de una nueva junto a una nueva era? No se, se me ocurre). En la historia de la humanidad y en la realidad humana dominada por la inteligencia y la voluntad, frente a una acción tenemos una reacción. Las Naciones Unidas junto a Estados Unidos están tratando de romper con el orden natural que tan magníficamente se plasmó en el orden romano y han encontrado en Rusia una reacción.

El conflicto ya no es ideológico. Queda claro desde el momento en que la izquierda internacional se alia a esta Rusia que muestra visos de tradición, para hacerle contrapeso al Norte capitalista e imperialista, pero, por otro lado, apoya todo tipo de disposiciones destructoras del orden natural, que Rusia rechaza. ¿Quién usa a quién? No lo sé. Lo único que veo en este tipo de políticas es que la Verdad queda desamparada y a un costado del camino. Una alianza entre una nación que está tratando de volver a sus tradiciones milenarias con movimientos como la izquierda internacionalista o una religión como la musulmana o hasta cierto coqueteo con una parte del sionismo, la verdad no me cierra.

Putin ha comenzado una dialogo fraterno con los países hispanoamericanos que transitan por lo que se dio en llamar el Socialismo del siglo XXI. Tiene una muy buena relación con la Venezuela de Maduro, con el Ecuador de Correa, la Bolivia de Evo Morales, la Argentina de CFK. ¡Nada más alejado de las tradiciones que desea revivir el Oso eslavo que estas naciones, ultrajadas por la más vil de las ideologías! ¿No lo ve Putin? ¿o es que en política internacional necesita de los enemigos de mi enemigo? Si es así, Rusia sigue fornicando con los reyes de la tierra y la Tradición es una posición más (no la única posición) para ganar a los desahuciados.

Por otro lado tenemos al Occidente Crispado (no Cristiano, porque nada queda ya, solo islas de santidad en una oscuridad que arrecia). Activamente ha comenzado con la disolución de todo orden natural. Impone la ideología de género que no es más que la destrucción del orden natural en el ámbito personal. Mujeres que quieren ser varones, varones que quieren ser mujeres, mujeres que están con mujeres y varones con varones. Buscan también destruir la pureza de la niñez incentivando la perversión entre adultos y niños. ¡Ay de quien se meta con uno de Sus niños! ¡No me gustaría estar en sus zapatos! Pero no se quedan en lo que se ve, sino al mejor estilo anti cientificismo van por lo que no ven, pero ahora consideran que existe: el niño en el vientre materno. La aberración del aborto, practicada en el pasado por los pueblos salvajes, ya es una plaga mundial.

Esta destrucción del orden natural es la llave para la construcción de uno nuevo, del famoso hombre nuevo que profetizaba, sin saberlo, Karl Marx. El hombre sin Dios, el hombre Dios.

¿A quienes representa Rusia y a quienes Estados Unidos?

Los aliados de Rusia son los eslavos por supuesto, junto a los musulmanes, China, India y la izquierda latinoamericana, algo así como todos los que no están con el Euroatlantismo como lo llama Alexander Duguin y repite Putín en su discurso del 2013. Por el lado de Estados Unidos sus aliados son las Naciones Unidas, o sea, los países Europeos, desde España hasta Alemania. Europa del Este es el avispero, solo hace falta hacer un mínimo ruido para que las avispas salgan disparadas como flechas por todo el mundo.

Las alianzas de Rusia se han forjado recientemente. No vienen de antaño, aunque en el pasado lo hayan sido y esta es la clave para entender el por qué de tantas contradicciones esenciales en el seno de este grupo: marxistas, gramscianos, derecha pagana, cristianos ortodoxos, musulmanes no extremistas (algunos extremistas también), una parte del sionismo (el que quedó afuera del negocio), católicos tradicionalistas, antiguos comunistas, fascistas, socialistas siglo XXI, progresistas. Los ha conglomerado la oposición, no ha nacido de una participación consiente a principios inmutables, no… es puro pragmatismo.

Fíjense como a todos les cabe algo: tanto marxistas, gramscianos ven en Putin el líder que puede hacerle frente a Estados Unidos, la nación, que según ellos, representa todos los males del capitalismo. A la derecha pagana se la compra con la simbología y la imagen tan atrayente del líder, algo así como el superhombre nischeneano. Los cristianos ortodoxos ven en Putin a quien les dará los recursos materiales y el apoyo político necesario para instaurar definitivamente, lo que ellos consideran, la verdadera sede del Catolicismo, luego de la defección de Roma y Bizancio. Los musulmanes no les queda otra que confiar en el Oso para volver a instaurar el antiguo Califato. Los sionistas, ¿buscaran en Putin el líder que los lleve al tan ansiado mesías carnal? ¿Será ese Otro al que Nuestro Señor alude cuando dice que a Él no lo recibirán pero a ese sí? Por último, los católicos tradicionalistas, que sonríen silenciosamente al oír las palabras de un príncipe denunciando todo lo que están defendiendo pero que el mundo silencia.

Las alianzas yanquis son las de antaño y están atadas al dólar. El consenso de sus acciones radica en la posesión de los medios masivos de comunicación y la tranquilidad que la reconstrucción de posguerra les ha dado a los políticos europeos. Pero el pueblo ya va por otro lado, está cansado. Ya lo ha demostrado en Grecia, en España y de manera magnífica en la Francia tradicional.


Nos acercamos a la Tercera Guerra Mundial no hay duda, si es que ya no estamos en ella, como dijo Francisco. Pero esta guerra será la última, como profetizó de manera tan clara el Padre Castellani, será el autosuicidio del mundo. No hay más que leer el Tercer Secreto de Fatima y las sucesivas advertencias del Cielo sobre un inminente castigo para darse cuenta que, aunque los hombres crean que pueden controlar este proceso, terminará cuando y como quiera Nuestro Señor. Amen.

lunes, 29 de septiembre de 2014

La solución a la inseguridad

No hay más que ver los diarios, los noticieros o las redes sociales para darse cuenta que la Argentina esta convulsionada hasta la médula. Por supuesto que soy consiente del rol que tienen los medios de comunicación en toda esta batahola y que, como este gobierno no les gusta, usan de todo lo que tienen a la mano para hacerlo caer. No hace falta más que ver la foto que puso el diario Clarín sobre la golpiza al hijo del jugador de San Lorenzo, Mercier, (foto trucada y desconocida por la madre del golpeado) para darse cuenta de ello. Pero no puedo por eso desconocer también que la inseguridad arrecia estas tierras más que nunca. No es, como dicen algunos, “una sensación”, tratando de explicar de manera infantil el rol de los medios en todo esto, sino que es una realidad palpable, usada por los medios de comunicación masivo.



La inseguridad manifiesta una patria sangrante, su rápida y dolorosa disolución. Las causas profundas no podemos buscarlas en el aumento del dólar, en la ley de abastecimiento, en los fondos buitre. No. Las causas son más profundas y espirituales.

La inseguridad genera el odio y la venganza que son antivalores que no fundan ni sostienen en el tiempo a una patria. Es verdad, como insisten muchos publicistas del régimen, que debemos buscar la paz pero ¿qué paz? ¿La paz que da el mundo? No, esa paz, seguro que no, pues es la paz en el desorden y lleva a la crueldad.

El Régimen nos esta llevando a la guerra entre hermanos, esta incentivando a las débiles conciencias a la revolución, al desorden y al caos. Nuestra identidad hispana nunca ha buscado la revolución sino más bien la ha rechazado enérgicamente, muchas veces, usando del recurso de la violencia. No crean que el desorden es actual. Desde hace mucho tiempo que ha entrado la revolución en estos pagos. Por revolución entiendo todo lo que nos ha llevado a ser lo que no somos y a imitar lo que no debemos imitar. En la Argentina de hoy hay muchas ideas de nuestro ser más profundo que se han vuelto locas, se han trastocado, han perdido su norte. Por ejemplo:

La aceptación del hombre por ser hombre, con toda su dignidad, es una idea que heredamos de nuestros padres hispanos. No fueron nuestros antepasados ni nosotros quienes despreciamos al otro por ser diferente sino que fueron las patrias protestantes las que han instalado en el mundo el rechazo al diferente por ser diferente. El Imperio Español, del que somos hijos, nunca rechazó a nadie en su seno, sino más bien, buscó incorporarlo a la civilización. Solo vean la increíble obra que realizaron los jesuitas con los guaraníes y se van a dar cuenta de lo que digo. Nunca hemos rechazado la mezcla entre las razas, ni las hemos segregado tratándolas como seres inferiores a nosotros sino que, siguiendo el ejemplo de nuestros padres, la hemos incentivado en el marco del orden natural, cuando los demás no solo no lo permitían sino que masacraban a los del lugar de manera impúdica. Pero nuestros padres y sus buenos hijos nunca han tenido buena prensa. Y sino me creen, para dar testimonio, basta prestar atención a la gran nación del norte en la que no ha quedado ningún piel roja, salvo en las reservas para ellos dispuestas… y alejadas. Y basta ir a Bolivia, Ecuador, Colombia, México, en fin, en toda la América profunda, para constatar que no solo no hubo exterminio, como pretende la prensa amarillista y apátrida (con sus adláteres, los nuevos revisionistas de izquierda, más rancios que los viejos liberales) sino que hubo una simbiosis bien tramada y para el bien de quienes habitaban estas tierras.



Pero no solo hemos perdido esta virtud de humanidad, pues ahora aceptamos hasta lo que atenta contra nuestro ser más profundo, contra nuestra identidad y contra la humanidad toda sino que hemos perdido esa gran virtud que es la honestidad. Dice Ramiro de Maeztu en su Defensa de la Hispanidad que el español prefiere pedir la honestidad y el servicio a sus funcionarios a la excelencia y la capacidad política. ¡Nosotros también Maeztu, nosotros también! Si no veamos lo que demanda el pueblo argentino asqueado de tanta corrupción y rápidamente veremos que demanda honestidad en los manejos del Estado. Y acá quisiera hacer un paréntesis: si bien muchos de los que demandan honestidad serían corruptos en un cargo político, veo ese pedido como un grito que emana de las entrañas de la Tradición hispana y habla por boca de sus hijos, pues sin la Gracia es muy difícil mantenerse en el bien. Cierro paréntesis. Los germanos no piden honestidad en sus gobernantes (y no es que no tengan corruptos) sino que piden eficiencia y capacidad de mando. Y aquí la gran diferencia entre el ser germano y nuestro ser hispanoamericano.



Pero lo que más demandamos hoy y no sabemos que era lo que mejor funcionaba en la época hispana, es la justicia y la administración. Si pensamos que nunca hubo justicia o que nunca hubo buenos administradores estamos en el error, pues la historia cuenta otra cosa. Por ejemplo, en el pasado, cuando el virreinato quedaba vacante se hacían cargo las Audiencias, qué eran los órganos de justicia americanos, lo que nos muestra la importancia capital que tenía la justicia para el buen funcionamiento institucional.

La importancia de la justicia esta en el ser hispano. Ya Alfonso el Sabio en sus partidas (siglo XIII) decía que justicia es “una de las cosas, porque mejor, e mas endereçamente se mantiene el mundo” (Partida 3, Título 1: “De la justicia”) y Juan de Solórzano Pereyra sostenía en su “Política Indiana” que “No hay ley que convenga a todas las provincias… porque siempre se ofrecen problemas nuevos”. Fíjense que Solórzano escribía esto en 1647 y Juan Manuel de Rosas, junto a gran parte del federalismo argentino, lo ejecutaba en la década del 30 del siglo XIX.

En la época hispánica los jueces caminaban los campos buscando prevenir el delito y no se quedaban tranquilos en sus casas de fin de semana impartiendo justicia con el teléfono celular. El sentido común y las circunstancias llevaban a los reyes a dar poder de justicia y policía a los funcionarios que debían controlar la campaña, lugar que muchas veces escapaba al control político. ¡Eso sí que era una justicia rápida y realista y no el garantismo perverso que nos gobierna hoy en día y que nada tiene que ver con nuestro ser más profundo!

Pero el buen funcionamiento de la administración y de la justicia, la honestidad en los manejos de los asuntos públicos y la aceptación del ser humano, como hijo de Dios, no podía darse en el tiempo (como se dio) sin un espíritu realista y cristiano. Ni la administración y justicia, ni la honestidad ni la aceptación del otro por ser mi hermano puede darse fuera de la Fe. Porque donde no esta Dios esta el Hombre, donde no se adora a Dios se adora al Hombre. El tremendo mérito de los españoles en estas tierras fue ese: querer traer la Fe y hacer todo lo posible para incorporar a los pueblos del lugar y su fusión a la civilización cristiana. Luego pensaron en la añadidura. El que piense lo contrario, pruébelo.


Frente al descontrol público en el que vive nuestra patria, a la inseguridad que disuelve y mata a nuestros hermanos, a la justicia que se vende al mejor postor, debemos volver con una mirada sincera y realista a nuestro pasado y saber que fue glorioso, porque si seguimos despreciándolo nuestra culpa terminará con nosotros y con nuestra patria. Nuestros hijos serán esclavos.  

martes, 8 de octubre de 2013

¿Quién dijo que los ingleses tienen códigos? Como dejaron morir a los cadetes alemanes del "Bismarck"

La batalla del estrecho de Dinamarca enfrentó en el mar a la marina británica y a la marina nazi. Una vez más los ingleses demostraron que no son tan “caballeros” como se los pinta. Actitud despreciable si las hay.

“Cuando el acorazado alemán sé fue a pique [el “Bismarck”], la Flota Británica tuvo oportunidad de ejercer un último desquite: se retiró de aquellas aguas sin rescatar a los náufragos supervivientes, entre los cuales figuraban muchos de los 500 cadetes de la marina alemana que hacían su primer, viaje de entrenamiento. Al parecer sólo algunos fueron recogidos  para interrogatorios.



El oficial británico L. R. Crocker dijo:


"Había muchos 'jerries'.(alemanes) en, el agua y no tenían nada a qué aferrarse, ni siquiera una balsa". Así quedó vengado el hundimiento en  combate del acorazado "Hood", barco insignia de la Flota Británica.”

viernes, 20 de septiembre de 2013

La economía NAZI

«Radcliffe Collage» de Estados Unidos, envió a Berlín al economista antinazi Máxime Y. Sweezy. Entre sus conclusiones publicadas en el libro «La Economía Nacionalsocialista», figuran las siguientes:

«El pensamiento occidental, cegado por los conceptos de una economía arcaica, creyó que la inflación, la falta de recursos, o una revolución, condenaban a Hitler al fracaso... Mediante obras públicas y subsidios para trabajos de construcción privada se logró la absorción de los cesantes. Se cuidó de que los trabajadores de determinada edad, especialmente aquellos que sostenían familias numerosas, tuvieran preferencia sobre los de menor edad y menores obligaciones... Se desplazó a los jóvenes desocupados hacia esferas de actividad de carácter más social que comercial, como los Cuerpos de Servicio de Trabajo, de Auxilios Agrícolas y de Trabajo Agrícola Anual.



»En el otoño de 1936 ya no existía duda alguna sobre el éxito del primer plan cuatrienal. La desocupación había dejado de ser un problema e inclusive se necesitaban más obreros. El segundo plan cuatrienal quedó bajo la dirección del general Goering, cuya principal meta era independizar a Alemania de todos los víveres y materias primas importadas... Con proteínas de pescado se manufacturaron huevos en polvo; los autobuses fueron movidos por medio de gas; se usó vidrio para fabricar tubería y material aislante; se implantó la regeneración del hule y la purificación del aceite usado y el tratamiento de la superficie de metal contra el moho. Se almacenó aserrín para transformarlo en una harina de madera que también se usó como forraje; el pan se elaboró, en parte, de celulosa; las cubiertas de las salchichas se usaron de celofán; se transformaron las papas en almidones, azúcares y jarabes.

»En Fallersleben se inició la construcción de no sólo la fábrica de automóviles más grande del mundo sino de la fábrica más grande del mundo de cualquier clase. El Volksauto (auto del pueblo) costaría mil ciento noventa marcos (más de dos mil pesos) en abonos de cinco semanarios. »En seis años los nazis terminaron 3,065 kilómetros de carreteras, parcialmente, 1,387 kilómetros más, e iniciaron la construcción de otros 2,499 kilómetros. »La estabilización de precios que resultó de la intervención oficial nazi debe conceptuarse como un éxito notable, único en la historia económica desde la revolución industrial... Esta experiencia permitió que prosiguiera la guerra sin que el problema de los precios preocupara a Alemania»

lunes, 11 de febrero de 2013

¿Por que Benedicto XVI eligió el 28 de febrero para alejarse del papado?


El Santo Padre dijo que dejará la Cátedra de Pedro el 28 de febrero de este año para asentarse en un convento de clausura. ¿Por qué ese día? Si vemos el Santoral tal vez encontraremos algunas respuestas.

SAN ROMÁN, ABAD
(+ 460)

Destinado a ser uno de los constructores de la nueva sociedad, nace en el momento en que se hunde el Imperio romano de Occidente. Las ruinas y las invasiones dejan en su alma una profunda amargura. No es desaliento, sino más bien, resolución de separarse de aquella sociedad, que no había podido salvarse del naufragio, y que podía perderle también a él. A los treinta y cinco años, después de haber pasado por las escuelas de la provincia de Lyón, se retira a la extremidad oriental de la Galia, estableciéndose en un valle de la cordillera del Jura, llamado Condat, poblado de bosques impenetrables y fecundados por dos alegres riachuelos. Todo su equipaje lo formaban unas herramientas, un manuscrito de las Vidas de los Padres del Yermo, y algunos puñados de semillas.



Su primer abrigo se lo dio un pino enorme, cuyas ramas espesas le recordaban la palmera que había cobijado al primer ermitaño egipcio. A su sombra empezó a rezar, a leer, a plantar sus legumbres y a vivir para Dios en el silencio y en el olvido: sólo las bestias salvajes turbaban aquella soledad, pero el solitario se las arreglaba bien con los lobos y los jabalíes. Sin embargo después de muchos años logró hallarle su hermano Lupicino, y así terminó aquella vida de aislamiento. Llegaron después otros y otros; tantos, que fue preciso levantar varios monasterios entre los pliegues de aquellas montañas. Tanto crecía la multitud de los novicios, que un monje se quejaba de que ya no tenía sitio ni para acostarse. Los dos hermanos llevaban en común la dirección, y una hermana suya gobernaba en las cercanías una comunidad de quinientas religiosas.

Cada monje tenía su celda separada. Sólo se reunían para comer y rezar. En estío dormían la siesta bajo los árboles gigantescos que en invierno les defendían del cierzo y de la nieve. Sus modelos eran los monjes orientales. Llevaban zapatos y túnicas de pieles de animales, mal cosidas, que les preservaban de la nieve, pero no del frío riguroso de aquellas alturas, donde, como dice el hagiógrafo, se siente en verano el calor insoportable del sol, reflejado por las rocas, y hay que estar dispuesto a vivir en invierno bajo el peso de la nieve. Todo aquello era poco para los dos abades. Dormían en el tronco de un árbol labrado en forma de cuezo, se alimentaban de harina de cebada y salvado, sin probar el aceite, la leche y la sal, y trabajaban en el campo como el último de los monjes. Lupicino era mucho más impetuoso que su hermano. Un día, viendo que los cocineros cocían aparte las legumbres, los peces y las hierbas, irritado de aquella delicadeza, cogió todas aquellas cosas y las echó en la misma caldera. Muchos religiosos protestaron de aquella destemplanza, y hubo doce que llegaron a marcharse del monasterio. Trabose con este motivo una violenta discusión entre Lupicino y Román:

-Si viniste para hacer desertar a nuestros hermanos -decía Román-, mejor era que no hubieras venido.

-Por poco te inquietas -repondió Lupicinio-; si la paja se separa espontáneamente del grano, tanto mejor. $sos fugitivos son doce orgullosos que tienen altos tacones y en los cuales no habita el Señor.

Pero a Román, amigo de hacer las cosas con suavidad y mansedumbre, le desagradaban aquellos arrebatos de su hermano, por lo cual le tenía con frecuencia con misiones y negociaciones fuera del monasterio. Para eso se las pintaba el terrible abad. Sabía hablar con los príncipes y aterrar a los tiranuelos. A uno de ellos le arrastró hasta la corte de Chilperico, rey de Borgoña. Dicen que, al entrar en el palacio, el trono real tembló como si hubiera habido un terremoto. Asustose el rey, pero, más tranquilo, viendo al viejo cubierto de pieles, asistió con admiración al debate de los dos contendientes.

-¿Eres tú -dijo el magnate-; eres tú, viejo impostor, quien insulta impunemente al poder, anunciando que toda esta región y sus jefes corren a la ruina?

-Sí, yo soy-respondió el monje-. Yo soy, hombre perverso y degenerado, que vas a llevar finalmente el castigo de tus crímenes.

Después el abad expuso al rey las injusticias de aquel señor con las gentes del campo y cuantos eran incapaces de defenderse.

Entretanto, Román regía los escuadrones monacales de Condat, que se había convertido en un centro de fecundidad colonizadora, y al mismo tiempo, en una de las escuelas más célebres de aquel tiempo. El estudio de los oradores antiguos se mezclaba a la transcripción de códices. Se estudiaba el griego y el latín, y el maestro era un discípulo del fundador, Vivenciolo, el amigo de San Avito, obispo de Viena, a quien escribía corrigiendo sus discursos y los barbarismos de sus cartas. Pero Vivenciolo estaba sujeto, como los otros, al trabajo manual. Era ebanista, y entre otras cosas hizo para su amigo una silla. "En lugar de esta silla que me has enviado -le escribió Avito-, yo te deseo una cátedra." Fue un presagio, porque más tarde Vivenciolo fue nombrado obispo de Lyón; dejó la abadía con gran sentimiento de su abad.

FRAY JUSTO PÉREZ DE URBEL O.S.B.

lunes, 6 de agosto de 2012

Diario Pravda: "Rusia traslada Misiles Nucleares a Cuba"


Un informe de Pravda cita al presidente Vladimir Putin, diciendo que Rusia ha movido misiles nucleares estratégicos a Cuba en respuesta a los esfuerzos de los Estados Unidos que continúan rodeando a Rusia en el este de Europa.

El artículo, escrito por Lyuba Lulko, explica cómo Rusia está reactivando sus operaciones militares en Vietnam, Cuba y las islas Seychelles.

En octubre de 2001, el presidente Vladimir Putin anunció que la base radio-electrónica en Lourdes de la isla había sido cerrada como un "regalo" al presidente George W. Bush, sobre la base de las promesas dadas por Bush de que el sistema de defensa de misiles de EE.UU. no sería desplegado en el este de Europa.

Sin embargo, con el sistema de defensa antimisiles bajo los auspicios de la OTAN ahora alcanzando  "capacidad provisional de funcionamiento" en Europa a finales de mayo, esa promesa se ​​ha roto.

"La Federación de Rusia ha cumplido con todos los términos del acuerdo. Y aún más. Cerré no solamente Lourdes en Cuba, sino también Kamran en Vietnam. Yo las cerré porque di mi palabra de honor. Yo, como un hombre, he mantenido mi palabra. ¿Qué están haciendo los estadounidenses? Los estadounidenses no son responsables de sus propias palabras. No es ningún secreto que en los últimos años, los EE.UU. han creado una zona de control alrededor de Rusia, con la participación en este proceso no sólo de los países de Europa Central, sino también de los estados bálticos, Ucrania y el Cáucaso. La única respuesta a esto podría ser una expansión asimétrica de la presencia militar rusa en el extranjero, particularmente en Cuba", dice el informe que cita a Putin por el diario Pravda.

"Con el pleno consentimiento de la dirigencia cubana, el 11 de mayo de este año, nuestro país no sólo ha reanudado el trabajo en el centro electrónico de Lourdes, sino también se han colocado los últimos  misiles nucleares estratégicos "Oak" en la isla. No han querido hacerlo de manera amistosa, ahora van a lidiar con esto", añadió Putin.

Según el informe, Cuba, que se enojó por la decisión inicial de cerrar el centro radio-electrónico, ha acordado permitir a Rusia localizar los misiles en territorio cubano a causa de sus temores sobre nuevas bases militares estadounidenses en Colombia.

Si las citas atribuidas a Putin son exactas o no aún está por verse. No aparecen en ninguna parte fuera del artículo original de Pravda.

El que una vez fuera el portavoz principal del Partido Comunista Soviético, la influencia de Pravda ha disminuido rápidamente. La versión en línea está dirigida por antiguos periodistas que trabajaban para el diario original, pero aparte de eso las dos versiones son entidades separadas.

La especulación de que Rusia estaba reconstruyendo su infraestructura nuclear, en preparación para un conflicto potencial en el futuro llegó con la noticia de que 5.000 nuevos refugios de bombas nucleares se estaban construyendo en Moscú para ser completados a finales de 2012.

Los funcionarios justificaron la medida diciendo que querían que toda la población de Moscú pudiera llegar a un refugio de bomba nuclear en cuestión de minutos. China también ha construido enormes refugios subterráneos, superando a Estados Unidos, cuyos refugios anti bombas de la guerra fría siguen siendo los que eran en su momento o han sido clausurados.

La posibilidad de que Rusia mueva misiles nucleares a Cuba, obviamente, se remonta a la crisis de los misiles cubanos de 1962, que marcó el momento más cercano en que el mundo llegó a la tercera guerra mundial y un holocausto nuclear potencial.

Dada la gravedad de las supuestas declaraciones de Putin, no habrá que esperar demasiado tiempo para que las autoridades rusas nieguen las citas que aparecen en el informe de Pravda.


lunes, 23 de julio de 2012

El Marxismo

El Marxismo es una doctrina creada por un filósofo judío alemán llamado Karl Marx. Surge a la luz de las consecuencias de la Revolución Industrial pero con la intención de ser un camino para la reorganización social mundial. También llamada Socialismo Científico, en contraposición al Utópico surgido a principios del siglo XIX, se caracteriza por ser un método de análisis de la Historia con una clara intención práctica: modificar la realidad. Es imprescindible conocer como se ha creado esta filosofía y a base de qué conceptos y postulados. A continuación una breve y humilde explicación (de lo que me acuerdo de la facultad) de cómo Marx crea el Materialismo Dialéctico.

Karl Marx desarrolla su doctrina en base a dos conceptos filosóficos que se encontraban “en el ambiente” filosófico del momento: la dialéctica hegeliana y el materialismo de Feuerbach.

La dialéctica hegeliana

Hegel, filosofo alemán, crítica la filosofía realista aristotélica, por haberse quedado a medio camino en el conocimiento pues considera que sus conceptos son estáticos y su forma de conocer solamente nos lleva a un conocimiento imperfecto de la cosa por no insertarla, por así decir, en el devenir (es como si Aristóteles hubiese “aislado” la cosa para su conocimiento y su definición haya sido realizada en ese “aislamiento” sin tener en cuenta sus relaciones). El verdadero conocimiento de la cosa es conocer la cosa en su relación, solo así podremos tener un conocimiento total, dice Hegel. De ahí a modificar el principio de no contradicción, solo un paso. Según la filosofía realista el principio de no contradicción dice que una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo y en la lógica tradicional nos dice que una proposición y su negación no pueden ser ambas verdaderas. Pero Hegel la cambiará y dirá que una proporción y su negación pueden ser ambas verdaderas, transformando la negación en una proposición verdadera. Por ejemplo, un pañuelo no puede ser una silla y en lógica, la proposición A (verdadera: pañuelo) no puede ser la proporción B (falsa: silla). Pero Hegel creará un ardid y dirá que el pañuelo es una NO silla. De esta manera la proporción A será verdadera y la B (no silla) no lo será pero en el lenguaje nosotros entenderemos lo que Hegel nos quiso decir y así, transformará al pañuelo en TODO lo que no puede ser, en definitiva, el pañuelo será TODO. Esto lo hará en nombre del devenir, ya que una cosa es perfectamente definida si conozco sus relaciones con todo lo que la rodea.



De ahora en adelante, todo conocimiento para ser perfecto debe estar relacionado sino será imperfecto. De ahí, el movimiento intelectual que me llevará al conocimiento será en tres pasos: conoceré “la cosa en sí”, luego “el para sí”, o sea, su negación en cuanto que no lo es; y, por último, “la cosa en sí para sí”, o sea, la cosa en relación con todo lo que no es la cosa. Este será el punto de partida de la dialéctica hegeliana, esta nueva forma de conocer propuesta por nuestro filosofo alemán. Pero esta dialéctica será nefasta cuando sea aplicada a la Historia y el encargado de esto será nuevamente un filósofo alemán: Karl Marx.

El materialismo de Feuerbach

Feuerbach, considera que el hombre es solamente materia y, haciendo una análisis de la religión, considera que sus aspiraciones, sensaciones, etc. (que nosotros decimos nacen de nuestra parte espiritual) no son más que proyecciones mentales, evasiones. Así, pensar en la vida después de la muerte es una salida a la situación de miserabilidad en la que vive el hombre. ¿Cuál es la solución para Feuerbach? No la hay. Este materialismo es inmovilista, es estático, nosotros los hombres no podemos salir de este estado miserable que nos acecha constantemente.



El materialismo dialéctico

Ahora bien, tomando esta idea, Marx fue más optimista y le imprimió movimiento a este materialismo. ¿Cómo? Por medio de la dialéctica. Pero no como forma de conocer sino que ahora la Historia (la materia en el devenir) se moverá como la inteligencia al conocer.

Veamos: si todo es materia, si todas las aspiraciones de la naturaleza humana son materiales entonces lo único que mueve al hombre a hacer lo que hace será lo material y el medio de intercambio y acumulación de la materia es el dinero. El sustrato de la Historia y de la vida misma será económico, por eso Marx considera que la Estructura (concepto marxista) es económica. La sociedad, siguiendo esta lógica, estará dividida entre quienes más tienen dinero (materia o posibilidad de conseguirla) y quienes menos tienen. De ahí la creación del concepto de clases sociales. La pertenencia a una clase social lo determina la cantidad de dinero que poseo y no otra cosa.

El hombre siempre quiere dinero, pues es lo que lo hace “hombre” por así decirlo y la moralidad de sus actos estará medida por esta vara, pues es puramente material: el impulso a la acumulación de capital esta en la naturaleza humana tal como la ve Marx: de ahí, a la explotación del hombre por el hombre, hay un solo paso. De ahí también que lo hace “hombre” su relación con otros hombres, pues la dialéctica, como vimos más arriba, considera que una definición es exacta si se estudia en su relación con todo lo que lo ayuda a definirlo.



Ahora, el hombre para ser cada vez más hombre (más material) debe explotar a otros hombres y en la base de esta explotación esta la posesión de los medios de producción que son los que le dan la posibilidad al hombre de acumular capital: la posesión de la tierra y del capital para hacer fructificar esa tierra a un nivel más allá del de subsistencia. Necesitará también la mano de obra que la contratará a un precio inferior al de la tarea realizada, o sea, le dará un salario de subsistencia, para así mantener a los otros hombres, que pueden competir con él por el dinero, en definitiva, que pueden impedirle su realización humana.

En un sistema como este en donde el Estado no interviene (por estar regido por principios liberales ortodoxos) la acumulación de capital en pocas manos es inevitable. Los que más tienen tendrán más a costa de los que menos tienen y estos serán cada vez más y los otros cada vez menos. De ahí a interpretar que este modelo en algún momento va a explotar si sigue así no hay que ser ningún gurú. Marx profetizó el desmadre, desmadre que no se dio porque el Estado intervino.

Para Marx la solución a este estado de cosas, que consideraba injusto, era la llegada al sistema que NECESARIAMENTE vendría después del capitalismo: el Comunismo. Este sistema tenía una particularidad: no habría en él propiedad privada. ¿Por qué?
Vamos un poco más atrás: para el filósofo judío alemán lo que daba felicidad al hombre era la igualdad. En contraposición, la desigualdad generaba infelicidad. ¿Cuál es la causa de la desigualdad? ¿Cuál es la causa que haya personas de clase alta y otras de clase baja? La posesión de los medios de producción, la posesión de la tierra y el capital que pueden comprar la mano de obra al precio que se le antoje. Por eso para volver a la igualdad hay que eliminar lo que la causa: la posesión, en definitiva, la propiedad privada. Eliminando la propiedad privada, eliminaremos las clases sociales y al ser todos iguales nadie sufrirá por la materia que el otro tiene y yo no.

¿Cómo llegamos a este estado de cosas? Como dije arriba, el Comunismo es inevitable, pero podemos acelerar la llegada a esta Edad de Oro. ¿Cómo? Por medio de la lucha de clases. El sujeto histórico del cambio es el Proletariado: la clase trabajadora desposeída de los medios de producción que solo subsiste con un mísero salario. Cuando esta clase social tome el poder podrá instalar la Dictadura del Proletariado, un régimen de terror para impulsar las medidas necesarias para acelerar la llegada al Comunismo. Aquí nuevamente se hace presenta la dialéctica hegeliana:

La burguesía es la tesis, es la “cosa en sí”, la proposición afirmativa, la clase social surgida a la luz de la Revolución Industrial. La tesis genera su contrario, su antítesis, el proletariado, y lo genera porque posee los medios de producción. En el coche de estos dos surge la síntesis, “la cosa en sí para sí”, la burguesía y el proletariado, en donde queda algo de ambos pero no son ninguno de los dos, en este caso, la eliminación de las clases sociales y de la propiedad privada, en definitiva, el Comunismo.

Así, el medio para llegar a la felicidad será la revolución violenta. Pero todavía hay obstáculos: el proletariado no sabe el rol histórico que tiene en la redención humana. Para ello, el intelectual marxista deberá crear “conciencia de clase, o sea, iluminarlo sobre la necesidad de agruparse para luchar en contra del enemigo común: la burguesía, o sea, los que poseen medios de producción.


sábado, 7 de abril de 2012

La extraña visión de la guerra de las Juventudes Kirchneristas


La visión histórica que tiene el kirchnerismo sobre Malvinas roza la esquizofrenia. Por un lado, exaltan la gesta de Malvinas a través de sus movimientos juveniles y políticos callejeros. Vemos carteles de la Juventud Peronista Descamisados pidiendo por la restitución de las Islas Malvinas a nuestro territorio y las pintadas de La Campora en honor a los caídos en Malvinas con gran espíritu patriótico. Pero, por otro lado, condenan la declaración de guerra a los ingleses por haber sido hecha por un gobierno militar más que por considerarla improcedente.



¿En qué quedamos Juventud Kirchnerista? O estamos con la guerra o no lo estamos. Si estamos con la guerra no tenemos más que aceptar que fue un gesto patriótico el del gobierno militar de 1976. Sino lo estamos, debemos condenar todo acto heroico en la misma por considerarlo “una locura”. Pero tienen una salida: pueden pensar que ningún estadista que se precie de tal puede aceptar la guerra de Malvinas como un acto certero. No estábamos en condiciones de declararles la guerra a los ingleses dada la situación militar de nuestro país. Entonces la guerra de Malvinas pasaría a ser una acción imprudente de un gobierno sin legitimidad, que buscaba la misma.  Ahora yo les pregunto, ¿y si hubiésemos estado en condiciones de declararle la guerra a los ingleses y el gobierno militar ilegal lo hubiese hecho, hubiese sido un gesto patriótico? En realidad, les quiero preguntar ¿puede un gobierno militar de facto realizar un gesto patriótico?  



Creo que he llegado al meollo de la cuestión que no hace más que desenmascarar el pensamiento dogmático de los progresistas en general y del kirchnerismo en particular. No pueden aceptar que un gobierno militar “de facto” pueda realizar un acto en beneficio de la Patria, como puede ser la declaración de guerra a los enemigos naturales de nuestra tierra para recuperar un territorio que nos pertenece, por eso buscan las excusas que tanta historiografía liberal (que deploran) se encargó de ensuciar en todo acto heroico el pasado: la exaltación del espíritu nacional no es más que para esconder el ansia de desmedida de poder. ¡Cuidado! ¡No vaya a ser que sea esto lo que están haciendo uds.! ¡Y si es así, espero que se les vaya de las manos y que volvamos a sentir amor por la Patria!

Lo ultimo, y que es la gota que rebalsa el vaso de la esquizofrenia, es la presentación de la imagen de Mariano Moreno como un Padre de la Patria “naciente”, como impulsor de la independencia y como el principal héroe argentino. ¡Mariano Moreno, que no participó en la recuperación de Buenos Aires cuando estaba en manos de los ingleses porque era su estudio de abogados el único bufete que le hacia todos los contratos a los comerciantes anglosajones! ¡Mariano Moreno el representante de los intereses ingleses en el Río de la Plata! ¡El que en el Cabildo Abierto del 22 de mayo luego de la votación estaba temblando en un rincón por miedo a la represalia “de los godos”! ¡Mariano Moreno, quien mandó a matar al héroe de la Reconquista con soldados ingleses que habían sido apresados en las invasiones inglesas el mismo día en que Liniers había reconquistado Buenos Aires, claro mensaje mafioso inglés a través de su agente! ¡Mariano Moreno, que la primera medida que tomó desde la Primera Junta fue liberar a los presos ingleses encarcelados durante las invasiones inglesas! Chicos de La Cámpora, de la Juventud Peronista, Descamisados y otros, ¿en que piensan cuando levantan estas banderas? ¿Saben que le están haciendo el juego al enemigo? ¿Qué los están usando tal como los ingleses usaron a Moreno? Piénsenlo. No vale la pena entregar la Patria por un puestito en la administración pública.

domingo, 12 de febrero de 2012

Los progresistas, agentes del Imperialismo Internacional

La ONU impulsa, desde su creación, una política que tiene como finalidad la desaparición de todo resabio dogmático (por eso va contra la Religión), de toda soberanía nacional (por eso va contra las Patrias) y de toda patria potestad (por eso va contra la Familia como célula primordial de las sociedades).

Para todo ello utiliza una serie de organismos satélites (UNESCO, UNICEF, PMA, PNUD, UN, OMS, FMI y BM) que “proponen” a los Estados una serie de políticas (muchas veces bajo el mando de un Humanismo) para terminar con estos obstáculos y construir una “sociedad más libre y más  justa”.  

Pero en el principio de su creación al finalizar la Segunda Guerra Mundial, fue necesario poner las bases y los principios de su obrar, fue necesario impulsar la destrucción de la sociedad civil tal como estaba estructurada y construir una nueva a la medida de los organismos internacionales. Para todo ello fue primordial el impulso sobre las Patrias de una serie de políticas educativas que “vayan preparando el terreno”. No era más que una Revolución Cultural, tal como pedía desde la cárcel Antonio Gramsci a principios del siglo XX.

A continuación una serie de citas que nos ilustran de manera clara la posición de estos organismos internacionales sobre, lo que para nosotros los argentinos, forma parte de nuestras raíces históricas: la Religión Católica, la Patria y la Familia.

¿Vamos a seguir dejando que marquen el ritmo de nuestras políticas? ¿Vamos a dejar que sigan destruyendo lo que fuimos y lo que todavía somos? ¿Por qué? ¿Quiénes son ellos?

Los organismos internacionales sobre la Religión

“Cada uno debería ser conducido a no erigir sistemáticamente sus creencias, sus convicciones, su visión del mundo, sus costumbres y usos en modelos o reglas válidas para todos los tiempos, todos los tipos de civilización y todos los modos de existencia. Lo ideal es la investigación de verdades nuevas, la transformación de los presupuestos  fundamentales de la suerte de los hombres”

Edgar Faure fue Presidente de la UNESCO, Antiguo Presidente del Consejo. Ex-Ministro de Educación Nacional francés.

Edgar Faure, Felipe Herrera, Abdul-Razzak Kaddoura, Henri Lopes, Arthur V. Petrovski, Majid Rahnema, Frederick Champion Ward: Aprender a ser. La educación del futuro. Madrid, Alianza Editorial, 1973, p. 226.

Los organismos internacionales sobre la Familia

“El derecho de los padres a la educación de sus hijos es un obstáculo que hay que superar, hasta lograr la mayor aceleración de la escolaridad sistemática estatal. Liberar al niño cada vez más de la familia  y a las madres de la esclavitud biológica. Es deplorable que se trasmita de padres a hijo un estrecho espíritu de familia que sólo contribuye a una esclerosis mental”
[UNESCO. Hacia un entendimiento mundial. Volumen VI, Sección II. París, 1948-1949.]

“Que los padres admitan su equivocación, para lo cual se habilitará cuidadosamente “la instrucción de las mismas familias”, por medio de escuelas de padres y otras instituciones semejantes. Los padres sienten inquietud con todas las medidas con que progresivamente les reducen su libertad de elegir las actividades escolares. A medida que los deberes, las responsabilidades y los compromisos financieros del Estado se desarrollan, su control y su política se imponen, a menudo los padres están ciegos”
[UNESCO. Le droit a L education. París, 1968, p. 88-89.]

Los organismos internacionales sobre la Patria

“El aire envenenado del Nacionalismo… un sentido exagerado de la importancia y belleza de su propio país”
[UNESCO. Hacia un entendimiento mundial. Volumen VI, Sección II. París, 1948-1949.]

“Estamos a comienzo de un largo proceso para derribar los muros de la soberanía nacional. En este proceso la UNESCO puede –y ciertamente debe- ser un adelantado.”
[Berton, William. Discurso pronunciado el 23 de septiembre de 1946 en la primera reunión de la Comisión Norteamericana para la UNESCO.]

“Se requiere un engranaje mundial. La educación, en resumen, tiene la obligación urgente de preparar ciudadanos del mundo.”
[UNESCO. Hacia un entendimiento mundial. Volumen VI, Sección II. París, 1948-1949.]

“Hay que preparar a los hombres y a los pueblos para “transferir la soberanía íntegra de las naciones a una organización mundial.”
[Huxley, J. UNESCO: Su propósito y su filosofía. Public Affaire Press. Washington, D. C. 1948, p.13]

“Enseñad las actitudes que finalmente darán por resultado la creación del gobierno mundial para el pueblo, del pueblo y por el pueblo.”
[Carr, W. Palabras pronunciadas en el seminario de la UNESCO para Maestros. París, 1947. Véase: The Tablet, Brooklyn, New York, 20 de junio de 1947.]

“El conflicto central de nuestra época está entre el nacionalismo y el internacionalismo, entre el concepto de muchas soberanías nacionales y una sola soberanía mundial”
[Huxley, J. UNESCO: Su propósito y su filosofía. Public Affaire Press. Washington, D. C. 1948, p.13]

“La misión permanente de la educación sigue siendo formar en todo ser humano la personalidad que le permita marchar a la conquista de los bienes de este mundo. Para ello, obviamente, hay que terminar con “el peso de los dogmas y de usos superados, explicaciones abstractas de principios pretendidos universales.”
[Faure, E. Apprende a etre. UNESCO. Fayard, París.]

¿Qué quiere decir la UNESCO cuando habla de “dogmas y usos superados”? Debe entenderse a la Religión, la Familia y la Patria.

“El hombre que nuestras sociedades han de formar, es el hombre de la democracia, más activa y más socializante, una sociedad nueva socializada, una sociedad ideal futurista, una democracia internacional. En una sociedad socialista, ninguna clase sufre explotación, así se pueden curar heridas… La democracia comunista es sencillamente la democracia social plenamente desarrollada, también prohíbe todo lo que esté fundamentalmente en desacuerdo con lo derechos humanos”
[Lewis, J. Simposio de la UNESCO. Derechos Humanos.]



miércoles, 8 de febrero de 2012

La UNESCO marca el ritmo en Historia


La UNESCO editó una Historia General de América Latina en 9 tomos donde desarrolla la Historia de América desde los mal llamados “pueblos originarios” hasta la actualidad. No leí ninguno, pero sí leí la presentación de cada volumen (que a continuación adjunto) y su tendencia es más de lo mismo: los pueblos que habitaban América antes de la llegada de los españoles eran “pueblos originarios” por ser los primeros en llegar (cosa imposible de probar, cual fue el primer hombre en pisar el suelo americano, que sería el “¡primer originario!” ¡y su estirpe la dueña del continente!), pasando por la implantación de un régimen colonial en América por España (cosa jurídica e históricamente errónea) y llegando a la implantación de un nuevo pacto neocolonial. Más de lo mismo. Queda claro que la UNESCO nos dicta el tipo de cultura que tenemos que tener y nuestros “intelectuales, historiadores y pedaBOBOS” acatan rápida y sumisamente.

Para todos los progresistas que se jactan de defender la Patria les digo que repetir esta “Historia”, que fue creada por un jesuita descontento por su expulsión y financiada por Gran Bretaña para debilitar el poderío español sobre las Indias, es IMPERIALISMO y no lo que hicieron los españoles en América durante tres siglos. Sigan haciéndole el juego al enemigo, que cada vez que los escucha repetir de memoria estas falsas interpretaciones, se ríen sin parar.

Ya Ernesto Palacio describía esta situación en 1939 de esta manera magistral:

Tanto la generación de la independencia como la de la organización nacional encararon la cuestión de nuestros orígenes y, por consiguiente la de nuestro ser y nuestro destino, en una actitud de polémica con respecto a España. Era el enemigo; la garantía de nuestra existencia consistiría en diferenciarnos, en renegar en lo posible de su influjo. Todo el pensamiento del siglo contribuía a legitimar esa posición. Corría la época, de la expansión de las ideas revolucionarias, democráticas, la época del liberalismo, y España pareció quedar retrasada en un movimiento que se suponía fatal. Atraía todas-las miradas, en el norte, el crecimiento fabuloso de los Estados Unidos de Norteamérica. Y nosotros creímos encontrar en sus instituciones el modelo perfecto de la organización, civilizada, y el compendio de todos los vicios en la nación que nos había dado el idioma y la fe.

Teníamos defectos; los conocíamos. Y como estos defectos (o, mejor dicho, particularidades, consideradas defectuosas por la equiparación con el patrón yanqui) eran típicamente españoles, se dio en considerar nuestro origen como una desgracia y el purgarnos de esas taras, es decir, el descastarnos, como el secreto de nuestra salvación. Los mejores espíritus se empeñaron en buscar argumentos que probaran la existencia de una diferencia substancial entre nosotros y los fundadores. No bastaba con la simple aspiración a diferenciarnos; había que sostener que ya éramos distintos. El principal paladín de esta campaña fue Sarmiento. El más absurdo, Alberdi, con su abyecta equiparación del heroísmo y la barbarie y con su ideal de poblar el territorio con inmigrantes nórdicos, protestantes, que limpiaran hasta los últimos vestigios de la herencia nefanda.

Pero si no éramos españoles, ¿qué seríamos?...

Desde los primeros tiempos de la Independencia ya se había esbozado una mística incipiente, estimulada por el humanitarismo del siglo, que daría respuesta a esta interrogación inquietante. La necesidad de ostentar una genealogía se tradujo en una idealización y una glorificación del indio aborigen, víctima de la conquista. Esta glorificación se inicia en los escritos de Moreno, de Monteagudo, de los principales voceros de la Revolución, y alcanza forma política en el proyecto de Monarquía incaica. No es difícil percibir la vinculación de dicha propaganda con la idealización del "hombre natural" que se había hecho carne en la mentalidad de ese cuarto de siglo: era la influencia de Juan Jacobo, traducido por Moreno. La consecuencia de todo esto fue remachar, con fines polémicos, la solidaridad de los americanos con el aborigen, contra el español; el considerar la Revolución como un desquite de la "usurpación" cometida por España, y el entroncar artificialmente a las nuevas naciones libres con la tradición indígena. Nuestros antepasados no serían, los españoles. Nuestros héroes no serían los Cortés, los Pizarro, los Mendoza —-esos "tiranos"-, sino Lautaro, Caupolicán y Tupac Amarú...

Las generaciones siguientes persistieron en ese espíritu, como lo demuestra, entre otras cosas, el empeño de D. Vicente Fidel López en otorgarles una ascendencia ilustre —aria— a los indios peruanos. Pero la actitud antiespañola se manifiesta, especialmente, como europeísmo liberal "iluminado", que abomina de España, sobre todo, su tradición católica "oscurantista". El acento histórico se hace europeo. Se invoca y se sigue el ejemplo francés, inglés, norteamericano. No nos consideramos, desde luego, españoles; sí (aunque un poco a pesar nuestro, como transacción) "latinos". El problema de los orígenes pierde en importancia. Liquidada la guerra de la Independencia, se mitiga el indianismo polémico y se le sustituye por la convicción de que nuestra tarea colectiva consiste en ponernos a tono con las últimas novedades de allende los mares. No seremos, pues, una cultura alimentada por las raíces, como todas las verdaderas culturas, sino por las ventosas o garfios de sus ramas, como las plantas parásitas. No una cultura auténtica, sino de imitación.”

Ernesto Palacio: La historia falsificada. Buenos Aires, A. Peña Lillio, 1960, p. 28-30

UNESCO
Historia General de América Latina
Colección La Historia en plural
Ce titre est disponible.
260,00 € €
Livre
Format: 18 x 25 cm (encuadernado)
978-92-3-304234-6
Recommander ce titre à un ami
Ediciones UNESCO / Editorial Trotta

OFERTA ESPECIAL hasta el 29 de febrero de 2012
Adquiera todos los volúmenes por € 260 (precio habitual € 305)

Presentación

La Historia General de América Latina es un proyecto editorial de gran envergadura, elaborado por la UNESCO con el objeto de abordar la historia de esta vasta región con un enfoque internacional. Es así, como esta obra monumental, publicada en nueve volúmenes, cuenta con la colaboración de 240 historiadores y especialistas de diversas disciplinas y nacionalidades, reunidos bajo la égida de un Comité Científico Internacional constituido por destacados investigadores y eruditos.

América Latina comprende un inmenso territorio de 22 millones de km2 que se extiende desde Río Grande al norte hasta Tierra del Fuego al sur, y entre los dos grandes océanos que bañan sus orillas: el Atlántico al este y el Pacífico al oeste. La variedad de sus ecosistemas: de densos bosques a desiertos, de altas montañas a llanuras y sabanas, así como las diversas olas de poblaciones, el entrecruce de culturas y el flujo sucesivo de corrientes de ideas, han constituido a lo largo del tiempo un verdadero calidoscopio histórico y cultural. Unidad y diversidad son los dos pilares que sostienen los fundamentos de su historia.

Por lo tanto, esta obra de carácter académico aborda ante todo la historia de las ideas, las civilizaciones, las sociedades y las instituciones que constituyeron los fundamentos e impulsaron la evolución de las sociedades latinoamericanas, a partir de la época precolombina hasta el siglo XX. Presenta las principales corrientes culturales, sociales, económicas y políticas que se fusionaron en esta región del mundo para crear una identidad propia, caracterizada por su variedad y perpetua evolución.

Volumen I: Las sociedades originarias
Este primer volumen está consagrado a las sociedades que se desarrollaron en el continente cuando éste no se llamaba todavía América. Se examina con rigor científico el rico y diverso tejido sociocultural de las poblaciones originarias que se asentaron en el continente, muchas de ellas provenientes de Asia. Al mismo tiempo, se analiza la extraordinaria hazaña de adaptación a los diversos ecosistemas del continente, que dieron lugar a civilizaciones muy distintas cuyas opciones culturales, técnicas, políticas y religiosas son reflejo de una extraordinaria adaptación al medio natural de los asentamientos humanos. La obra se divide en dos partes: América Central y América del Sur. Esta división tiene en cuenta las diferencias considerables que separan las civilizaciones que florecieron en estas dos grandes regiones.

Volumen II: El primer contacto y la formación de nuevas sociedades
Aunque el segundo volumen de Historia General de América Latina comprende un período relativamente corto, se trata de un momento crucial de su historia, que se extiende desde los viajes de Cristóbal Colón hasta la década de 1570, cuando se establece definitivamente el régimen colonial. Se trata de la época de los conquistadores, seguida por el establecimiento de las primeras sociedades criollas. Este período fue particularmente marcado por las epidemias que diezmaron las poblaciones indígenas, la implantación de los europeos, nuevas actividades económicas y prácticas agrícolas, cambios en la alimentación y en la medicina, nuevas estructuras políticas, la introducción de los primeros africanos, el mestizaje, la aculturación y la evangelización.

Volumen III, Tomo 1: Consolidación del orden colonial
Dividido en dos tomos, este volumen de Historia General de América Latina comprende la fase principal del período colonial desde mediados del siglo XVI, tras la ascensión de Felipe II al trono imperial y antes de que comenzaran a aplicarse en América las reformas borbónicas, hasta mediados del siglo XVIII.

La colonización, que se instala en el tiempo, permite desarrollar las bases políticas, administrativas y económicas reproduciendo modelos europeos en los nuevos territorios. Se trata de un período de asentamiento colonial, que estructura las actividades de producción y de intercambio, las relaciones materiales y espirituales con la Península Ibérica, la esclavitud, la población compuesta de un complejo mosaico étnico y social, la religión, la vida cotidiana, la cultura y el arte.

Volumen III, Tomo 2: Consolidación del orden colonial
Dividido en dos tomos, este volumen de Historia General de América Latina comprende la fase principal del período colonial desde mediados del siglo XVI, tras la ascensión de Felipe II al trono imperial y antes de que comenzaran a aplicarse en América las reformas borbónicas, hasta mediados del siglo XVIII.

La colonización, que se instala en el tiempo, permite desarrollar las bases políticas, administrativas y económicas reproduciendo modelos europeos en los nuevos territorios. Se trata de un período de asentamiento colonial, que estructura las actividades de producción y de intercambio, las relaciones materiales y espirituales con la Península Ibérica, la esclavitud, la población compuesta de un complejo mosaico étnico y social, la religión, la vida cotidiana, la cultura y el arte.

Volumen IV: Procesos americanos hacia la redefinición colonial
El volumen IV de Historia General de América Latina abarca un largo período que comienza antes de 1700 y termina en vísperas de los movimientos de independencia. Examina las políticas coloniales de España y Portugal, así como la evolución económica y social en las colonias. Durante la segunda mitad del siglo XVIII se ponen en marcha complejos procesos de reforma. Paradójicamente, esas reformas “pombalianas” o “borbónicas”, concebidas en la metrópolis para renovar y afianzar los vínculos coloniales, terminan al final por romperlos definitivamente. Pero este volumen no se limita al estudio del papel de los criollos en el proceso de liberación del yugo colonial. Analiza desde distintos ángulos la influencia que ejercieron los otros actores sociales, lo que permite explicar importantes aspectos que contribuyeron a la construcción política y social de la América Latina contemporánea.

Volumen V: La crisis estructural de las sociedades implantadas
El período que abarca el volumen V de Historia General de América Latina es apasionante, particularmente crucial y controvertido. Durante tres décadas, las profundas transformaciones ideológicas y políticas sientan las bases de las sociedades modernas latinoamericanas, cuyos contrastes y conflictos reflejan la búsqueda de una identidad propia en un mundo en plena mutación. Se analiza el conflicto que comienza en 1808 en las colonias españolas entre dos campos, el criollo y el metropolitano, y que culmina con la independencia de todas las colonias de América Latina. Sin embargo, quedan interrogantes: ¿La independencia fue el resultado de guerras civiles, de guerras internacionales, de revoluciones o de simples disputas? Esta pregunta puede dar a lugar a otra: ¿Esas guerras fratricidas fueron necesarias o, al contrario, se hubiera logrado la emancipación en el marco de un proceso evolutivo? Este volumen trata de responder a estos interrogantes a través de un análisis objetivo del complejo contexto social y político latinoamericano durante este período de su historia.

Volumen VI: La construcción de las naciones latinoamericanas, 1820-1870
El volumen VI de Historia General de América Latina estudia el proceso de fundación de los estados latinoamericanos, desde su independencia de España y Portugal hasta la consolidación de las nuevas repúblicas y el logro de cierta estabilidad política en la década de 1870. El enfoque temático de este volumen permite aprender la autopercepción que tuvieron de América Latina muchos intelectuales y políticos, a la vez que expone sus respuestas a los retos de una nueva realidad política.

Partiendo de un análisis de los problemas relacionados con la búsqueda de un proyecto nacional, este volumen examina las estructuras económicas y sociales (población, agricultura, minería, industria, comercio, vida cotidiana, conflictos sociales y abolición de la esclavitud), así como los conflictos creados por la inserción de los nuevos estados al nuevo orden internacional, las relaciones interamericanas y el intervencionismo. Presenta también las diferentes expresiones de la nueva identidad latinoamericana en filosofía, ciencia, arte, educación y literatura, para terminar con dos retrospectivas: la de Tulio Halperin Donghi sobre Hispanoamérica y la de Estevão de Rezende Martins sobre el proceso formativo de la conciencia brasileña.

Volumen VII:
Al comienzo de la década de 1870 la gran mayoría de los países de América Latina llevaban ya casi medio siglo de vida independiente. En los años iniciales, en medio de la general inestabilidad institucional, el predominio castrense —con excepciones— y una vinculación más bien débil al sistema mundial, había prevalecido una «larga espera». Pero conforme se acercaba el final del siglo XIX, en un escenario internacional cambiante, se dieron rápidas e importantes transformaciones, que significaron una mayor definición de los proyectos nacionales y al mismo tiempo una incorporación de los países y de la región a un sistema mundial cuyo eje era Europa Occidental, a la que luego se unió Norteamérica como centro de desarrollo del capitalismo. A fines de la tercera década del siglo XX, el panorama era distinto que cincuenta años antes. El mundo había cambiado y Latinoamérica con él. En los años de la posguerra ambos iban a enfrentar una gran crisis que marcaría el fin de una etapa.

En estos momentos en que el ámbito internacional está dominado por la globalización, se ha discutido mucho sobre el destino de los estados nacionales. En medio del debate, ha resurgido el interés por estudiar los procesos de consolidación de los estados-nación latinoamericanos. Y en este empeño, se ha vuelto a mirar hacia las décadas finales del siglo XIX y las iniciales del XX, cuando se dieron profundos procesos de definición en los países de la región. Este volumen pone énfasis en ese gran tema, que ha sido ampliamente debatido en numerosos trabajos de Historia Latinoamericana. Su análisis parte de los inicios de los años setenta del siglo antepasado y concluye al final de la década de los veinte del siglo pasado. Abarca, en consecuencia, alrededor de sesenta años, en muchos sentidos duros y complejos, pero fundamentales para la vida de los países latinoamericanos.

Este volumen, que recoge antiguos debates dentro de una perspectiva general, incluye también nuevos avances de investigación. Será, sin duda, un referente fundamental para el estudio de un período crucial de la Historia de América Latina.

Volumen VIII:
En poco más de setenta años, de 1930 hasta nuestros días, las transformaciones y los intentos de reforma experimentados en América Latina han sido de tal magnitud y de tal alcance que no es exagerado afirmar que es imposible tener una comprensión real de ellos sin un estudio detallado de sus principios y causas.

Acontecimientos dentro de le región como la aparición de movimientos agrarios, la intensa vida electoral a pesar de la presencia de regímenes dictatoriales, los distintos populismos, las corrientes indigenistas, la Teología de la Liberación o la notable trascendencia de la literatura y las artes plásticas han marcado el siglo XX en Latinoamérica.

Otros hechos de escala planetaria como las secuelas del ciclo de crisis económicas, la aparición de movimientos totalitarios o el paso de un sistema multipolar a otro bipolar en la estructura de poder internacional después de la Segunda Guerra Mundial, que introdujo una lucha de dimensiones ideológicas, geopolíticas y militares, han influido también en el curso político, económico y social de la región. Han sido marcados por este esquema los numerosos movimientos revolucionarios y sociales, y los distintos tipos de intervencionismo.

Las nuevas tendencias de la globalización, los renovados intentos de integración regional y el surgimiento de proyectos políticos independientes, fenómenos perceptibles en un mundo ya no delimitado por fronteras ideológicas, han acabado por modelar el panorama actual de las sociedades latinoamericanas.

Este volumen, fruto de la colaboración de veintiséis historiadores y especialistas de América Latina, Estados Unidos y Europa, es indispensable para identificar y entender las principales corrientes culturales, políticas, económicas y sociales que se fusionaron para crear las sociedades latinoamericanas de nuestros días.

Volumen IX: Teoría y metodología en la Historia de América Latina
El volumen IX de la Historia General de América Latina analiza la historiografía latinoamericana y sus principales corrientes, sobre todo en el siglo XX.

Los trabajos que componen este volumen se articulan en dos partes. En la primera se estudian temas como la significación histórica de América Latina en relación con otras regiones del mundo, la noción de periodización aplicada al contexto latinoamericano, la historia cuantitativa a través de sus diferentes áreas de estudio y sus principales fuentes, desde el período colonial hasta hoy. Un capítulo de esta primera parte está dedicado a las nuevas perspectivas y problemas en la historiografía latinoamericana. En él se sugiere que en la década de los sesenta se produjo un corte fundamental en la manera de hacer historia en América Latina. Las evoluciones intelectuales posteriores serán tributarias de esta ruptura: de una historia centrada en la historia económica, y social (1970-1980) se pasará a una orientada a temáticas políticas y culturales (1980-1990).

En la segunda parte, se investigan importantes áreas como la demografía histórica, la historia económica y la sociología histórica. Teniendo como eje central las ideologías sobre la raza y la nación en los siglos XIX y XX, se cuestionan también las diferentes visiones de la etnohistoria latinoamericana. Por último, se enfocan temas relativos a la política a partir del «descubrimiento» de la democracia y la aparición de los estudios culturales en las investigaciones históricas de esta región.

Fuente: UNESCO