viernes, 1 de junio de 2012

¿Se viene el estallido?

La política esta semana estuvo signada por pequeños “sismos” que presagian un terremoto a nivel nacional. Siguiendo el extraordinario texto de Carlos Manuel Acuña, "Comenzó la rebelión", pasaré a nombrar esos pequeños “sismos”:

  1. La operación de Máximo para destronar a Amado Boudou esta dando sus frutos. Parece que la idea es que pida una licencia. ¡La gran “chacho” Alvarez!
  2. La expropiación de YPF se convirtió “no sólo en un fiasco sino en un camino virtualmente sin salida”
  3. El Canciller no deja de traerle dolores de cabeza a la presidente
  4. El ministro Tomada no puede controlar el problema con la CGT y enfría la relación con Cristina
  5. La ausencia de Horacio Verbitsky del acto de Pagina 12 no es un dato menor y parece que le sugiere al oído, al mejor estilo “lengua de serpiente” del Señor de los Anillos, que se tome un descansito.
  6. El “impuestazo” al campo impulsado desde el Ejecutivo y apoyado por el Gobernador de Buenos Aires es la gota que rebalsó el vaso de la indignación criolla.
  7. El Banco Central se esta quedando seco, solo tiene diez mil millones de dólares y todos se preguntan de donde sacará dinero Axel Kicillof que demanda la coparticiación, teniendo en cuenta que los números de la última cosecha no han sido los esperados.
  8. ¡Las provincias estan a punto de lanzar el Patacon 2! Las cuasi-monedas amenazan nuevamente.
  9. Muchas empresas, ya sean grandes, medianas como pequeñas, deben cerrar sus puertas.
  10. ¡EL CACEROLAZO! Mezcla de indignación y desazón, causa de la inseguridad, la inestabilidad y la prepotencia progresista.  
¿Será verdad que la rebelión civil se puso en marcha? 

miércoles, 30 de mayo de 2012

Sobre la crisis que se viene


Este gobierno nuevamente da muestras de seguir en la senda de todos los regímenes democráticos que nos han tocado en suerte. Desde la restauración democrática hasta hoy, los políticos se han esmerado en garantizar una legión burocrática y mercenaria que los ayuden a sostener  tamaña corrupta estructura. Queda más que claro que este sistema esta hecho para saquear a los “hombres mansos y humildes de corazón”, hombres de buena voluntad. No importan las ideologías, funciona con todas, derecha o izquierda, del centro o “de adentro”, pues el fin es el mismo: el enriquecimiento a costa del sufrimiento popular.  Pero lo peor de todo es que siguen incrustando en el espíritu del pueblo un materialismo que será muy difícil desarraigar. El discurso es antiyanqui, la vida misma es el consumismo desenfrenado propuesto por el grande del Norte.

La propuesta del régimen (gobierno, capitales nacionales y multinacionales, organismos internacionales y medios de comunicación masiva) es tentarnos con “espejitos de colores”, creyendo que con un puestito en la administración pública o un “contratito” podremos “salvarnos”, ya que acumularemos el capital necesario para tener “una linda casa, un lindo auto y unas lindas vacaciones”. Desde el momento que nuestro pueblo compro este “producto”, nuestra Patria perdió su espíritu, desde el momento en que nuestro pueblo entró obsesivamente cada segundo de su existencia a twitter o facebook desde el Blakberry, nos atrapó una red de la que no podemos salir. Las luces de esta ciudad corrupta nos están encegueciendo y no vemos la Realidad ni lo inmutable, solo nos quedamos con lo pasajero e ilusorio. Estamos empantanados.

Pero las crisis son oportunidades. Las crisis económicas nos obligan a la austeridad que siempre debemos tener pero que en épocas de bonanza, y sin la Gracia de Dios, es muy difícil mantener. Muchos sufrirán pues no tienen una visión trascendente de su vida y junto a sus bienes se ira su corazón, pero otros despertarán y saldrán de ese letargo material para elevarse y ver más allá. Nosotros debemos crear las condiciones necesarias para que los hombres que “despierten” no vuelvan a ser adormecidos por aquellos que bien atentos proyectan nuestra esclavitud espiritual. 

viernes, 18 de mayo de 2012

Adoctrinamiento de la juventud


Ganarse la juventud hoy no es tarea fácil. La generación de sus padres ha dejado librada su educación a los medios masivos de comunicación, llámese televisión, Internet, música o video juegos y, según mi experiencia, veo muy difícil desarraigar ciertas prácticas antinaturales. En esencia, el problema es la destrucción de la inteligencia que debe guiar a la voluntad o debe advertir el peligro al alma. Sin una inteligencia ordenada al bien y humilde en la evaluación de sus posibilidades es imposible que arraigue la gracia santificante presupuesto necesario para obrar el bien y proyectar la paz. Por eso la principal tarea del maestro de jóvenes debe ser buscar el restablecimiento de ese orden natural en su inteligencia y luego en su vida misma. La destrucción de la lógica en las inteligencias jóvenes, por el consumo masivo o el consumo de drogas, se puede transformar en irremediable sino hacemos algo ya. La urgencia hoy es el restablecimiento del orden natural y por eso la lucha por la legalización del aborto es esencial en esta batalla.



Por otro lado, el aditamento de católico a cualquier asociación o fundación puede ser contraproducente para el adoctrinamiento pues la religión católica hoy esta totalmente desacreditada en gran parte de la población de nuestro país (la mayoría de las veces, lamentablemente, con razón entre los jóvenes). Nuestro obrar debe ser impecable si queremos triunfar en el bien y atraer a los jóvenes a un proyecto nacional ordenado y pacífico, pues sino la derrota será terrible. La coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos debe ser perfecta.



Por último, me gustaría terminar con la cita de un periódico católico sobre la obra del padre Grote, el impulsor del catolicismo social en nuestro país a fines del siglo XIX:

“Los Círculos de obreros son una institución eminentemente cristiana y civilizadora nacida en el seno de la Iglesia católica y que a su sombra bienhechora ha de crecer y fructificar, y cuyo objeto no es otro que atraer al obrero al servicio de Dios por medios sumamente cómodos y sencillos, como son el socorro mutuo, la enseñanza gratuita, las diversiones, etc. He aquí el medio más eficaz para estimular al pueblo a formar parte de esa asociación, porque es necesario valerse de las mismas armas de los enemigos; es necesario atraer al obrero con los mismos medios que emplean los malos para separarlo de Dios y hacerle aborrecer la Iglesia; acostumbrándolo, al mismo tiempo, a desobedecer sus preceptos. De ahí la necesidad de establecer esa especie de asociación de socorros mutuos, para auxiliar a la clase menesterosa en sus necesidades y por este medio inducirle al cumplimiento de sus principales deberes. Así trabajan las sectas y así hemos de luchar también nosotros y obtener la victoria del bien sobre el mal, de la verdad sobre el error, de la virtud sobre el vicio.”
La Voz de la Iglesia, Buenos Aires, 15 de marzo de 1893.


Gran ejemplo de adoctrinamiento que dio lugar treinta años después un gran movimiento nacionalista y católico único en la historia de nuestra Patria.

lunes, 14 de mayo de 2012

Quienes votaron a favor y quienes en contra de la Ley de Identidad de Género

La "corpo política" vuelve al ruego con sus leyes antinaturales y destructoras. A continuación los diputados que votaron a favor, en contra, que se ausentaron y se abstuvieron. 


Todo el detalle por provincia 
de la votación en la Cámara de Diputados

BUENOS AIRES

A FAVOR: ALCUAZ, Horacio (GEN), ALFONSÍN, Ricardo (UCR), AMADEO, Eduardo (Per.Fed.), ATANASOF, Alfredo (Per.Fed.), BARBIERI, Mario (UCR), BASTEIRO, Sergio (Nuevo Encuentro), BIDEGAIN, Gloria (FpV), CARCA, Elisa (C:C) CARLOTTO, Remo (FpV), CIGOGNA, Luis (FpV), CONTI, Diana (FpV), CUCCOVILLO, Ricardo (PS), DE NARVAEZ, Francisco (Per.Fed.), Di TULLIO, Juliana (FpV), DIAZ BANCALARI, José María (FpV), DUTTO, Gustavo (FpV), FERRARI, Gustavo (Per.Fed.), GAMBARO, Natalia (Per.Fed.), GARCIA, María Teresa (FpV), GIANNETTASIO, Graciela (FpV), GONZÁLEZ, Gladys (PRO), GRIBAUDO, Christian (PRO), ITURRASPE, Nora (SI), KUNKEL, Carlos (FpV), LANCETA, Rubén (UCR), LANDAU, Jorge (FpV), LINARES, María Virginia (GEN), MACALUSE, Eduardo (SI), MAJDALANI, Silvia (PRO), MARTÍNEZ, Soledad (PRO), MILMAN, Gerardo (GEN), MORAN, Juan Carlos (CC), MORENO, Carlos (FpV), MOUILLERON, Roberto, (Per.Fed.), PASINI, Ariel (FpV), PEREZ, Adrián (CC), PIEMONTE, Héctor (CC), PLAINI, Francisco  (FpV), PUIGGROS, Adriana (FpV), QUIROZ, Elsa (CC), RIOBOO, Sandra (UCR), RIVARA, Raúl (Per.Fed.), RIVAS, Jorge (Nuevo Encuentro), RODRIGUEZ, Marcela (DIP), RUCCI,  Claudia (Per.Fed.), SABBATELLA, Martín (Nuevo Encuentro), SATRAGNO, Lidia (PRO), SEGARRA, Adela (FpV), SOLA, Felipe (Per.Fed.), STOLBIZER, Margarita  (GEN), STORANI, María Luisa (UCR), TUNESSI, Juan (UCR), VAZQUEZ, Silvia  (De la Concertación), WEST, Mariano (FpV)
EN CONTRA: CAMAÑO, Graciela (Peronista), GARDELLA, Patricia (Cte. de Pens. Fed.)
ABSTENCIÓN: ARGÜELLO, Octavio (FpV)
AUSENTES: ALVAREZ, Juan José (Peronista), DEPETRI, Edgardo (FpV), DONDA, Victoria (Libres del Sur), ERRO, Norberto (De la Concertación), FLORES, Héctor (C.C), GRANADOS, Dulce (FpV), KATZ, Daniel (UCR), LEDESMA, Julio (Cte. de Pen. Fed.), LEGUIZAMON, María Laura (FpV), LORGES, Juan Carlos (FpV), RECALDE, Héctor (FpV), SEREBRINSKY, Gustavo  (UCR), SLUGA, Juan Carlos (FpV)

CIUDAD DE BUENOS AIRES

A FAVOR:  ALONSO, Laura (PRO, ARGUMEDO, Alcira (Proyecto Sur, BERTOL, Paula (PRO), BULLRICH, Patricia (CC), CARDELLI, Jorge (Proyecto Sur), CORTINA, Roy (PS), GIL LAVEDRA, Ricardo (UCR), GIL LOZANO, Claudia (CC), GIUDICI, Silvana (UCR), GULLO, Juan Carlos (FpV), IBARRA, Vilma (Nuevo Encuentro), IGLESIAS, Fernando (CC), LOZANO, Claudio (Proyecto Sur), PARADA, Liliana (Proyecto Sur), PINEDO, Federico (PRO), REYES, Fernanda (CC), SOLANAS, Fernando (Proyecto Sur)
EN CONTRA: HOTTON, Cynthia (Valores P/ Mi País), OBIGLIO, Julián (PRO)
AUSENTES: BONASSO, Miguel (Diálogo por BsAs), CARRIÓ, Elisa (CC), DE PRAT GAY, Alfonso (CC), HELLER, Carlos (Nuevo Encuentro), MICHETTI, Gabriela (PRO), TRIACA, Alberto (PRO)

CATAMARCA

A FAVOR: ACOSTA, María Julia (FpV), VEAUTE, Mariana (UCR)
EN CONTRA: MOLAS, Pedro (UCR), PAROLI, Raúl  (Frente Cívico y Social)
AUSENTES: MERA, Dalmacio (FpV)

CHACO

A FAVOR: DAMILANO GRIVARELLO, Viviana (FpV), MORANTE, Antonio (FpV), ORSOLINI, Pablo (UCR), PILATTI VERGARA, MARIA  (FpV), TERADA, Alicia (CC), URLICH, Carlos (UCR)
AUSENTES: MENDOZA, Sandra (FpV)

CHUBUT
A FAVOR: CURRILEN, Oscar (Peronista), MOREJON, Manuel (Peronista), PAIS, Juan Mario (FpV)
ABSTENCIÓN: GONZALEZ, Nancy (FpV)
AUSENTE: CHIQUICHANO, Rosa (FpV)

CÓRDOBA

A FAVOR: ASEF, Daniel  (Peronista), BALDATA, Griselda (CC), BEDANO, Nora (FpV), FAUSTINELLI, Hipolito (UCR), FORTUNA, Francisco (Cba.Fed.), GARNERO, Estela (Cba.Fed.), MAZZARELLA, Susana (Frente Cívico), MERCHAN, Paula  (Libres del Sur), MONTOYA, Jorge (Peronista), NEBREDA, Carmen (FpV), STORNI, Silvia (UCR), VEGA, Juan Carlos (CC)
EN CONTRA: ALONSO, Gumersindo (Frente Cívico), MARTINEZ, Ernesto (Frente Cívico)
AUSENTES: AGUAD, Oscar  Raul (U.C.R.), del CAMPILLO, Héctor (UCR), ESPINDOLA, Gladys (UCR), MARTINEZ ODDONE, Heriberto (UCR)

CORRIENTES

A FAVOR: ARETA, María Josefa (Fr. de Todos), ASPIAZU, Lucio (UCR), CHIENO, Maria Elena (FpV), PERRONI, Ana (FpV)
EN CONTRA: ARBO, José (Partido Liberal)
ABSTENCIÓN: PORTELA, Agustín (UCR)
AUSENTES: FERNANDEZ, Rodolfo (FpV)

ENTRE RÍOS

A FAVOR: BARRANDEGUY, Raúl (FpV), BENEDETTI, Atilio (UCR), CHEMES, Jorge (UCR), CREMER de BUSTI, Ma. Cristina (FpV), CUSINATO, Gustavo (UCR), RE, Hilma (CC),  VIALE, Lisandro (PS)
AUSENTES: ALIZEGUI, Antonio (FpV), ZAVALLO, Gustavo (Per.Fed.)

FORMOSA

A FAVOR: BURYAILE, Ricardo (UCR), de la ROSA, Maria Graciela (FpV), DONKIN, Carlos (FpV)
AUSENTES: DIAZ ROIG, Juan Carlos (FpV), LOPEZ, Rafael (FpV)

JUJUY

A FAVOR: FIAD, Mario (UCR), GIUBERGIA, Miguel Angel (U.C.R.), LLANOS, Ermindo (FpV), MARTIARENA, Mario (FpV)
AUSENTES: BERNAL, Ma.Eugenia (FpV)

LA PAMPA

A FAVOR: FORTE, Ulises (U.C.R.), GARCIA, Irma (Per.Fed.), KENNY, Eduardo (UCR), REGAZZOLI, Ma.Cristina (PJ), ROBLEDO, Roberto (PJ)

LA RIOJA

ABSTENCIÓN: AGUIRRE de SORIA, Hilda (FpV), PAREDES URQUIZA, Alberto (FpV), QUINTERO, Marta (FpV)
AUSENTES: MARTINEZ, Julio  (UCR), YOMA, Jorge (FpV)

MENDOZA

A FAVOR: ALVARO, Héctor (De la Concertación), JURI, Mariana (UCR), MANSUR, Ricardo (UCR), PINTO, Sergio  (UCR), THOMAS, Enrique Luis (Per.Fed.)
EN CONTRA: DE MARCHI, Omar (Demócrata)
AUSENTES: FADEL, Patricia (FpV), FELIX, Omar (FpV), GONZALEZ, Juan (FpV), PEREYRA, Guillermo (FpV)

MISIONES

A FAVOR: LEVERBERG, Stella (FpV), LLERA, Timoteo (FpV), PERIE, Julia Argentina (FpV), RISKO, Silvia (FpV), ZIEGLER, Alex (FpV)
AUSENTES: IRRAZABAL, Juan Manuel (FpV), PUERTA, Federico (Per.Fed.)

NEUQUÉN

A FAVOR: BRILLO, José (MPN), COMELLI, Alicia (MPN), GUZMAN, Olga (MPN), PRIETO, Hugo (De la Concertación), YAGÛE, Linda (UCR)

RÍO NEGRO

A FAVOR: ALBRIEU, Oscar (FpV), CASTAÑON, Hugo (UCR), CEJAS, Jorge Alberto (FpV), SCALESI, Juan Carlos (Consenso Fed.)
AUSENTES: ROSSI, Cipriana (Per.Fed.)

SALTA

A FAVOR: TORFE, Mónica (P.Renovador), VILARIÑO, José (FpV), WAYAR, Walter (Frente Peronista Fed.), YARADE, Rodolfo (FpV)
EN CONTRA: OLMEDO, Alfredo (Salta Somos Todos)
AUSENTES: DAHER, Zulema (Per.Fed.), LOPEZ ARIAS, Marcelo (Peronista)

SAN JUAN

A FAVOR: GODOY, Ruperto (FpV)
EN CONTRA: IBARRA, Eduardo (Per.Fed.)
AUSENTES: CASELLES, Graciela (FpV), FERRA de BARTOL, Margarita (FpV), GIOJA, Juan Carlos (FpV), TOMAS, Héctor (FpV)

SAN LUIS

A FAVOR: PANSA, Sergio (Per.Fed.)
EN CONTRA: BIANCHI, Ivana  (Per.Fed.), PEREZ, Alberto (Per.Fed.), VIDELA, Nora (Per.Fed.)
AUSENTES: MERLO, Mario (Per.Fed.)

SANTA CRUZ

A FAVOR: ALVAREZ, Elsa (UCR) BLANCO de PERALTA, Blanca  (FpV), COSTA, Eduardo (UCR), RODRIGUEZ, Evaristo (FpV)
AUSENTES: KORENFELD, Beatriz (FpV)

SANTA FE

A FAVOR: ALVAREZ, Jorge (UCR),ARENA, Celia (Per.Fed.),BARRIOS, Miguel Angel (PS),BENAS, Verónica (SI),CARRANZA, Carlos (Per.Fed.),CICILIANI, Alicia (PS),COMI, CARLOS (CC),FAVARIO, Carlos (Demócrata Progresista),FEIN, Mónica  (PS),FIOL, Paulina (FpV),GARCIA, Susana (CC),GERMANO, Daniel (Per.Fed.),PERALTA, Fabián (GEN),ROSSI, Agustín (FpV),ROSSI, Alejandro (FpV)
AUSENTES: AGOSTO, Walter (Per.Fed.), FORCONI, JUAN C. (Per.Fed.), MARCONATO, Gustavo (FpV), OBEID, Jorge (Per.Fed.)

SANTIAGO DEL ESTERO

A FAVOR: PASTORIZA, Mirta (Frente Cívico)
AUSENTES: ABDALA de MATARAZZO, Norma (Frente Cívico),BRUE, Daniel (Frente Cívico),HERRERA, José  (Frente Cívico),LUNA de MARCOS, Ana (Frente Cívico),OLIVA, Cristian (Frente Cívico)

TIERRA DEL FUEGO

A FAVOR: BELOUS, Nélida (Proyecto Progresista), FADUL, Liliana (Partido Fed.), SCIUTTO, Rubén (FpV)
AUSENTES: BERTONE, Rosana (FpV), CALCHAQUI, Mariel (FpV)

TUCUMÁN

A FAVOR: CORDOBA, Stella Maris (FpV), DATO, Alfredo (FpV), SALIM, Juan (FpV)
EN CONTRA: CASAÑAS, Juan (UCR), CASTALDO, Norah (UCR)
AUSENTES: GALLARDO, Miriam (FpV)

miércoles, 9 de mayo de 2012

Una Proclama muy actual

Proclama del Gobierno Revolucionario del 4 de junio de 1943
Al pueblo de la República Argentina:
 
Las Fuerzas Armadas de la Nación, fieles y celosas guardianas del honor y tradiciones de la patria, como asimismo del bienestar, los derechos y libertades del pueblo argentino, han venido observando silenciosa, pero muy atentamente las actividades y el desempeño de las autoridades superiores de la Nación.
 
Ha sido ingrata y dolorosa la comprobación. Se han defraudado las esperanzas de los argentinos, adoptando como sistema la venalidad, el fraude, el peculado y la corrupción.
 
Se ha llevado al pueblo al escepticismo y a la postración moral, desvinculándolo de la cosa pública, explotada en beneficio de siniestros personajes movidos por la más vil de las pasiones.
 
Dichas fuerzas, conscientes de la responsabilidad que asumen ante la historia y ante su pueblo cuyo clamor ha llegado hasta los cuarteles – deciden cumplir con el deber de esta hora: que les impone salir en defensa de los sagrados intereses de La Patria.

La defensa de tales intereses impondrá la abnegación de muchos, porque no hay Gloria sin sacrificio.
 
Propugnamos la honradez administrativa, la unión de todos los argentinos, el castigo de los culpables y la restitución al Estado de todos los bienes mal habidos.
 
Sostenemos nuestras instituciones y nuestras leyes, persuadidos de que no son ellas, sino los hombres quienes han delinquido en su aplicación.
 
Anhelamos firmemente la unidad del pueblo argentino, porque el Ejército de la patria, que es el pueblo mismo, luchará por la solución de sus problemas y la restitución de derechos y garantías conculcados.
 
Lucharemos por mantener una real e integral soberanía de la Nación; por cumplir firmemente el mandato imperativo de su tradición histórica; por hacer efectiva una absoluta, verdadera y leal unión y colaboración americana y cumplimiento de los pactos y compromisos internacionales.
 
Declaramos que cada uno de los militares, llevado por las circunstancias a la función pública, se compromete bajo su honor:
 
- A trabajar honrada e incansablemente en la defensa del honor, del bienestar, de la libertad, de los derechos y de los intereses de los argentinos;
 
- A renunciar a todo pago o emolumento que no sea el que por su jerarquía y grado le corresponde en el Ejército;
 
- A ser inflexibles en el desempeño de la función pública, asegurando la equidad y la justicia de los procedimientos;
 
- A reprimir de la manera más enérgica, entregando a la justicia no sólo al que cometa un acto doloso en perjuicio del Estado, sino también a todo el que, directa o indirectamente, se preste a ello;
 
- A aceptar la carga pública con desinterés y obrar en ella sólo inspirados en el bien y la prosperidad de la patria.

miércoles, 2 de mayo de 2012

El patriota y el mercenario, una tragedia nuestra


El sistema político argentino contemporáneo esta basado en una red de relaciones corporativas: la corporación de políticos, la de medios de comunicación, la de las agrupaciones sindicales y patronales. Nuestro sistema político no es (como no lo es el de ningún país del mundo) una democracia en sentido estricto. El pueblo no elige, no es libre en su elección y nunca lo fue, ni nunca lo será. Tampoco hay un ordenamiento educativo que prepare a los funcionarios para la gestión gubernamental. La escuela de los políticos es “la calle” y las relaciones que se desprenden de ella. Gran problema este, porque “la calle” no es medida de orden ni buena gestión, “la calle” no es medida de nada.

En esta red de relaciones corporativas, amparadas por el sistema democrático, se hace cada vez más evidente la máxima presentada por el revisionismo histórico argentino: los que nos manejan son funcionales al poder foráneo. Pero a diferencia de la mitad del siglo XX donde el poder foráneo todavía se podía identificar con naciones en particular, hoy esto no es posible. El poder foráneo puede estar formado por argentinos y seguir siendo foráneo porque aquellos que no trabajan por y para la Patria son mercenarios.

El mercenario no nace, se hace. El mercenario es individualista y cobarde. Individualista porque trabaja para él y su entorno y no cree que haya algo más allá de sus afectos por lo que pelear. La Patria es una palabra que le causa “ruido”, es demasiado “militar”, demasiado violenta y la violencia pone en peligro sus bienes y su estabilidad. También es un cobarde, porque no le interesa pelear por un futuro mejor por lo menos para los suyos, ya que en el fondo tiene miedo de perder lo que ha ganado “en justa ley” como les gusta decir. Así, a diferencia del héroe, el mercenario actual es sedentario por miedo a perder lo que ganó, por el apego a lo que es de él, no importa como fue obtenido. Pero cuidado, el mercenario quiere que lo aplaudan cuando desde su lustrada banca de diputado o senador “defiende los intereses de sus representados”, y quiere que lo aplaudan porque se considera un hombre respetable sacado de la sociedad para manejar los asuntos “del común”. El mercenario es una persona despreciable que nada le aporta a la patria pero lamentablemente la maneja.

El patriota es un héroe y su heroicidad radica no en sus intervenciones esporádicas por la defensa de la patria ni en cantar el himno sino en su incesante lucha cotidiana por deshacer a la patria de los mercenarios que la tienen presa. El patriota conoce al mercenario, sabe lo que quiere y de donde viene, y sabe que hoy ha usurpado lo que él más quiere. Pero es paciente y espera, espera por el bien de la patria relegando el suyo inmediato. El patriota es sano, de buenas intenciones y de un espíritu inquebrantable. No negocia, no transa. Es leal, no traiciona. El patriota es el caudillo natural para guiar a la Patria, pero no la tiene. ¡Esta es la tragedia que vive nuestro pueblo!

Hoy en la Argentina hay millones de patriotas diseminados por todo el territorio, que luchan incansablemente contra los mercenarios que día a día, descaradamente y delante de sus narices y la de sus hijos, le quitan lo que les pertenece. Pero estos heroicos compatriotas saben que esto no puede ser para siempre y que en algún momento, con la ayuda de la Virgen Santísima, nuestra Patria será liberada y podremos trabajar todos juntos para que ella sea lo que se merece ser. A no desfallecer, la lucha continua.

lunes, 30 de abril de 2012

El progresismo kirchnerista última fase el neoliberalismo menemista


El adjetivo “vaciamiento” que tanto venimos escuchando últimamente no es entendido en profundidad. Para poder entender el “caso YPF” debemos conocer en perspectiva la historia argentina de los últimos 30 años.

Para empezar a exponer mis ideas voy a tomar como método dos conceptos del tan lúcido y destructor político y ensayista italiano, Antonio Gramsci, uno de los fundadores de la Nueva Izquierda, relectura del marxismo ortodoxo en el siglo XX, quien creía, y con razón, que las ideas-límite del liberalismo eran las ideas-fuerza del socialismo. Teniendo en cuenta esto, pasamos al origen y causa de gran parte de nuestras desdichas contemporáneas.

En 1982 cuando Domingo Cavallo era presidente del Banco Central estatizó la deuda privada externa y nos sometió a una dependencia que al día de hoy sufrimos. De ahí en adelante, vino el gobierno de Raúl Alfonsín, signo de apertura política a la democracia pero no muy ducho en las cuestiones económicas. De esta manera y con un cierto nivel de estabilidad en el sistema político argentino asumió Carlos Menem y es aquí donde quería llegar.

El neoliberalismo menemista de los noventa se transformó en la idea-fuerza del progresismo kirchnerista de la primera década del siglo XXI. Tienen una misma línea, aunque se deploren. Es más, esta guerra encarnizada entre ambos no es más que la lógica de una dialéctica imperialista que nos sigue carcomiendo las entrañas. Para ellos el caos es creador y hace avanzar a la historia. Por eso, ayer fuimos enemigos y hoy somos amigos y viceversa. En definitiva, son funcionales a un sistema que los supera.



Pero ¿cuáles son las ideas-límite del neoliberalismo menemista de las que parte el progresismo kircherista? El vaciamiento.

Las privatizaciones de la época menemista son la entrega de los recursos de los argentinos a manos extranjeras sin control alguno. La consecuencia lógica de tamaño acto es el vaciamiento de esos recursos.



La estatización de la época kirchnerista es la coronación de este acto de vaciamiento al tomar esos recursos vaciados sin castigar a quien los destruyo. Es más, cabe pensar que la gestión gubernamental es cómplice de dejar escapar a los culpables de este gran robo a la Patria. Algo así como lo que hizo Perón con la compra de los trenes a Gran Bretaña con el oro argentino depositado en Londres, cuando el sistema ferroviario no servía para mucho. Sino fuera ese el objetivo del progresismo kirchnerista entonces por qué no le quita la concesión a las multinacionales que realizan minería a cielo abierto en la cordillera de los Andes. ¡Porque estas empresas dan ganancias a los extranjeros y no como YPF que ya no! Los hechos hablan por sí solos.



En definitiva, desde la deuda externa, cuyo artífice fue Domingo Cavallo, pasando por la estabilización del sistema político con Alfonsín, la época menemista y kirchnerista son más que épocas gestionadas por mercenarios a sueldo que trabajan para los intereses foráneos.

El aborto genera en España un negocio de 100 millones € en diez años

El capitalismo salvaje se lleva hasta la vida de aquellos que no pueden defenderse



El aborto genera en España un negocio de 100 millones€ en diez años

El nuevo orden mundial y la seguridad demográfica


La ambición de controlar la vida humana desde la concepción a la muerte es la máxima expresión del imperialismo integral, tal como hoy se manifiesta. Como vamos a ver, este imperialismo es meta político, ya que procede de una concepción particular del hombre.

Por el P. Michel Schooyans,
PhD, PhLD, STD, profesor de la Universidad de Lovaina) (*)

Las expresiones políticas y no políticas de este imperialismo no son más que las consecuencias perceptibles de esta antropología. Esto nos va a llevar a aclarar la dimensión totalitaria de este imperialismo, cuyos efectos todavía no se han mostrado en su totalidad.

Para analizar la génesis de este imperialismo que está naciendo ante nuestros ojos, vamos a partir de la ideología de la seguridad nacional.

Hacia la globalización

Desde el final de la guerra de 1939-1945, la diplomacia norteamericana ha estado grandemente dominada por el tema de los "dos bloques". Con ciertas variaciones de acento, este tema fundamental aparece bajo las etiquetas de guerra fría, enfrentamiento Este-Oeste, zona de influencia, coexistencia pacífica, deshielo, distensión, etc. Más, con motivo de la crisis petrolífera de 1973, algunos círculos norteamericanos empiezan a percibir la importancia de otra división, la división Norte-Sur. El congreso de Bandung, en 1955, presentaba ya el aspecto de un manifiesto y, poco a poco, los CNUCED y las conferencias en la cumbre de países no alienados se imponen a la atención de los países industrializados: desde Ginebra (1964) a Belgrado (1989), se ha recorrido un camino apreciable. Durante todo este tiempo, el diálogo Norte-Sur se organiza y se institucionaliza; los países del Tercer mundo reivindican un Nuevo orden internacional.

En una obra publicada en 1970, Zbigniev Brzezinski había ya atraído la atención sobre el tema. La crisis petrolífera de 1973 juega el papel de un catalizador: si los países productores de petróleo pueden organizarse y amenazar las bases de la economía de los países industrializados, ¿qué ocurrirá si los países pobres productores de materias primas deciden ponerse de acuerdo e imponer sus condiciones a los países ricos?

Para conjurar el peligro, David Rockefeller, utilizando por cierto las tesis de Brzezinski, transpone a la división Norte-Sur las recomendaciones que su hermano había aplicado antes a la división Este-Oeste. Y lo que es más importante, generaliza además, al conjunto del mundo, una visión cuyo alcance, en 1969, estaba limitado, provisionalmente, al continente americano. Desde esta perspectiva, David Rockefeller, respondiendo a una sugerencia explícita de Brzezinski, organiza la "Comisión Trilateral": los EE.UU., Europa occidental y el Japón deben ponerse de acuerdo frente al Tercer mundo, que parece querer organizarse y del que dependen los países industrializados para importar materias primas y energía, y para dar salida a sus productos [2]. Y el Tercer mundo está en plena expansión demográfica.

La amenaza que pesa sobre la seguridad de los países ricos proviene, según ellos, de los países pobres. Las economías dependen ahora unas de otras, los pases ricos no deben devorarse entre sí, deben al contrario respaldarse; deben preservar e incluso acentuar sus privilegios. Las empresas multinacionales aparecen aquí como un mecanismo esencial del sistema global de la dominación; llevan a cabo una industrialización que al mismo tiempo se encargan de limitar. Gracias a los centros de decisión de la metrópolis, hacen posible el control de los costos de mano de obra. Mantienen un chantaje basado en la amenaza del traslado de fábricas, en caso de que consideren exorbitantes las reivindicaciones de los trabajadores locales. Organizan la competencia y, al mismo tiempo, la controlan, ya que las relaciones de competencia quedan limitadas al mundo de los trabajadores, entre los que las desigualdades de retribución constituyen, a nivel mundial, un factor de división que hay que alimentar para seguir dominando. En suma, las multinacionales velan sobre sus mercados, protegen, en caso necesario, sus oligopolios, y vigilan y, en ocasiones, frenan el desarrollo económico de las naciones satélites. Por su parte, la investigación científica deberá intensificarse y concertarse para garantizar el mantenimiento de un avance constante y decisivo con respecto a los países menos desarrollados. La alta tecnología será exportada con gran parsimonia, para que los países más avanzados en el camino del desarrollo no puedan competir con la producción sofisticada cuyo monopolio quieren conservar celosamente los países de la era post-industrial.

¡Multimillonarios de todos los países, uníos!

Se trata de construir un nuevo orden mundial, de tipo corporativista, lo que se ha hecho urgente -se asegura- en razón de la interdependencia de las naciones. Pero lo que sucedía ya a escala panamericana, se produce ahora a escala mundial: se pasa rápidamente de la interdependencia a la dependencia. Todos los países, en efecto, no presentan un mismo nivel de desarrollo; en razón de su presencia y compromisos en todo el mundo, los EE.UU. se consideran con derecho a arrogarse una misión de liderazgo mundial. A esta misión deben asociarse las naciones ricas y las clases ricas del mundo entero; la seguridad, su propia seguridad, debe constituir la preocupación común y predominante de los ricos. Esta preocupación justifica, por su parte, la constitución de un frente común mundial, una unión sagrada, si quieren conservar sus privilegios. Con respecto a este imperativo de seguridad común, todos los factores de divergencia entre ricos no tienen sino una importancia relativa o incluso secundaria.

Este frente común mundial sólo podrá articularse a partir de los EE.UU. y bajo su liderazgo. En razón de su desarrollo y de su riqueza, Europa occidental y Japón serán asociados, a título de aliados privilegiados, a la empresa de seguridad común. Todo ese bloque constituido por las naciones ricas deberá esforzarse en controlar el desarrollo en el mundo en general. La austeridad ha dejado de ser una virtud: es un deber. Frenar el crecimiento, frenar la capacidad de producción y practicar el maltusianismo económico se imponen tanto más -se nos dice- cuanto que hay que proteger el entorno amenazado por la contaminación. Y así, la justificación teórica del "crecimiento cero" vio la luz en 1972 en el Informe Meadows, y ha sido difundida por el Club de Roma, empresas ambas generosamente financiadas por el grupo Rockefeller [3].

Los países comunistas tampoco deberían quedar al margen de este proyecto de seguridad global. China merece una atención excepcional. Está probado -como ya hemos visto [4]- que la despiadada política demográfica llevada a cabo en China popular ha sido apoyada e incluso estimulada por algunos círculos norteamericanos y occidentales inquietos por la aparición de un nuevo "peligro amarillo".

Los países del Tercer mundo deberán, pues, aceptar un programa "global". Como los países ricos necesitan sus recursos, estos países en vías de desarrollo no podrán sentirse irritados o escandalizados por el mantenimiento de antiguos métodos de explotación. Tendrán que admitir que su desarrollo habrá de hacerse bajo control; llegado el caso, podrá alabarse la virtud del compañerismo podrán, por ejemplo, transferirse a su territorio algunas industrias contaminantes, declaradas indeseables en los países desarrollados [LA MINERÍA A CIELO ABIERTO, LA PESCA INDISCRIMINADA LA PAPELERA BOTNIA Y MUCHAS MÁS]. En cualquier caso, habrá que impedir que se organicen para esquivar la vigilancia de las naciones poderosas.

De todas maneras, al igual que existen límites para el crecimiento económico, también los hay para el crecimiento político. Así lo subrayaba Samuel P. Huntington en un Informe para la Comisión trilateral sobre la gobernabilidad de las democracias: "Hemos tenido que reconocer que existen límites potencialmente deseables para el crecimiento económico. E igualmente, en política, existen unos límites potencialmente deseables para la extensión de la democracia política." [5]

Estamos, pues, ante una formulación de alcance mundial del antiguo mesianismo norteamericano. Pero es indispensable señalar lo que esta formulación tiene de esencialmente nuevo y original: este mesianismo pretende, en efecto, atraerse el concurso no sólo de las naciones más ricas, sino también de las clases ricas de las sociedades pobres. Se pone de relieve, ante los ricos del mundo entero, que los pobres constituyen una amenaza potencial o incluso actual para su seguridad. De lo que se trata, en primer lugar es, desde luego, de proteger la seguridad de los EE.UU. o, más exactamente, de los ricos de los EE.UU.; pero también de la seguridad de los ricos de todos los países, a quienes se invita a constituir, bajo la dirección de los Estados Unidos, una unión sagrada cuya razón de ser y objetivo es el contener el despegue de la población pobre: "¡Multimillonarios de todos los países, uníos!"

Así reinterpretada, la doctrina de la contención resurge como el Fénix renace de sus cenizas. Son las tesis principales de esta doctrina las que inspiran el proyecto universalista actual de los EE.UU. Europa occidental y Japón están asociados de manera especial a este proyecto a título de cómplices y de objetivos al mismo tiempo.

Una élite dominante internacional

La preocupación por la seguridad debe ser global. La seguridad, cuyo ámbito se dividía en varias partes, se percibe a partir de ahora como un todo: la seguridad es primeramente demográfica. Esta nueva doctrina exige la utilización de instrumentos de acción eficaces. Estos instrumentos son de orden político, educativo, científico, económico y tecnológico. La libertad de iniciativa de las universidades y centros de investigación será orientada o incluso anulada, y su función crítica será muy disminuida. Las subvenciones estarán subordinadas a la complacencia con la que dichos organismos acepten plegarse a unos programas de investigación definidos por la minoría dominante [6]. [Y SINO VER COMO FUNCIONA EL ESTABLISHMENT CIENTIFICO EN EE UU EN LA PELICULA “Expelled: No Intelligence Allowed”]

Esta minoría concederá una gran importancia al estudio de los problemas ecológicos, pues de ese modo será posible convencer a los países satélites para que se resignen a la austeridad o a la pobreza: "Small is beautiful" [7] [AL GORE ES UN GRAN REPRESENTANTE DE ESTA TENDENCIA Y TODAS LAS ONG SATELITE]. Esta misma minoría financiará las investigaciones sobre la reproducción, la fecundidad y la demografía, con el fin de desactivar la llamada "bomba P"

Las universidades, convertidas en "repetidores", junto con los medios de comunicación, se encargarán de difundir por todo el mundo, dramatizándolas, las tesis maltusianas, tras las que se ocultan los intereses de las clases ricas [8]. El programa de acción será conciso. Se pondrá de relieve la escasez de materias primas y la fragilidad del medio ambiente. Estos datos serán presentados como necesidades determinadas por la naturaleza, y el volumen de la población habrá de calcularse necesariamente de acuerdo con estos datos.

De esta forma se reúnen las condiciones fundamentales que caracterizan objetivamente a un régimen de tipo fascista. Para Juan Bosch, el "pentagonismo" era la explotación del pueblo norteamericano por una minoría norteamericana [9]. En la actualidad, el pentagonismo se ha universalizado y la minoría dominante se ha internacionalizado. Esta minoría estará constituida por "personas con recursos", que se sentirán halagadas al ser admitidas en grupos "informales", más o menos conocidos (como el grupo de Bilderberg, la Trilateral o el Club de Roma) u otros menos fácilmente identificables. Esta minoría se arrogará la misión de regentar el mundo y tendrá bajo control a todo un cuerpo internacional de intelectuales, ya sean cómplices o utilizados como instrumentos involuntarios, pero en todo caso poco clarividentes. No será necesaria la constitución de instituciones complejas, ni conseguir funciones representativas o cargos ejecutivos: una vez que haya adoptado la ideología de la seguridad demográfica, esta "élite" se apresurará a recurrir, con gran aplicación, a la táctica de la infiltración.

Un proyecto tan global y totalizador requiere necesariamente unos dispositivos jurídicos y políticos apropiados. En cuanto una "élite" acepta su propia "colonización ideológica", esta misma "élite" se separa del pueblo y pasa a ser capaz de todas las abdicaciones. A partir de entonces, puede ser utilizada como repetidor de un centro de poder de un tipo totalmente nuevo, que evocaremos para terminar.

Del Estado al Imperio totalitario

El imperio que está ahora construyéndose no tiene, en efecto, precedente alguno en la historia.

El fascismo, el nazismo y el comunismo soviético son ejemplos perfectos de totalitarismos. En estos tres casos, el Estado transciende al ciudadano; es el enemigo del yo en todas sus dimensiones: física, psicológica y espiritual [10]. Requiere de los individuos una sumisión perfecta y exige, si lo considera oportuno, que se le sacrifique la vida. Este Estado somete el matrimonio, la procreación, la familia y la educación a un control muy estricto. Más concretamente, la familia queda sometida a una vigilancia particular, pues en ella es donde se forman las bases de la personalidad del niño. El Estado totalitario que conocemos en la historia actual se esfuerza, pues, en sustraer al niño de la influencia familiar y le proporciona una educación integral. Este Estado inhibe la capacidad personal de juicio y de decisión; instaura una policía de ideas; culpabiliza y adoctrina, desprograma y reprograma. Impone una nueva ideología, organiza el culto del jefe e instituye una nueva religión civil.

La experiencia totalitaria se origina dentro de un Estado particular que se convierte en trampolín de un proyecto imperialista. La misión este Estado particular será definida y `legitimada' mediante la ideología totalitaria. El Estado particular no sólo es conocido, sino enaltecido. Y finalmente, una ideología supuestamente científica precipita en las tinieblas del oscurantismo a los que no se adhieran a la misma. El proyecto imperialista y totalitario que está tomando cuerpo ante nuestros ojos incrédulos presenta unas características totalmente asombrosas si se le compara con las que marcaron los sueños imperiales de Mussolini, Stalin o Hitler. Este imperio naciente tiene de increíble que no procede esencialmente de las ambiciones de hegemonía de un Estado particular. Tampoco es la emanación de una coalición de Estados y, lo que es más, como ya hemos visto, le vienen muy bien las desigualdades, e incluso las divisiones entre naciones y hasta se ingenia en sacar partido de ellas. El imperio que está construyéndose es un imperio de clase que emana del consenso establecido, por encima de las fronteras, por la internacional de la riqueza.

Por tanto, en ausencia de un Estado de contornos visibles, en el marco de este imperialismo de clase, nadie sabe quién decide ni quién es responsable. El lenguaje parece totalmente desconectado del sujeto que lo produce; todo es anónimo, impersonal y secreto. El productor del mensaje ideológico está oculto. No cabe, pues, someter el discurso al juicio personal: está listo para el consumo: frío, objetivo e imperativo. Evidentemente, aún cuando estén ocultos, el discurso es producido por sujetos, y éstos lo producen con destino a otros sujetos llamados a consumirlo. Pero si el sujeto productor de la ideología rompiera el secreto que le ampara, no podría seguir reivindicando la impersonalidad y la objetividad puras. La dimensión subjetiva, utilitaria, interesada, hipotética de su discurso se pondría inmediatamente de manifiesto. El alcance supuestamente universal de su discurso, al igual que las pretensiones `científicas' con que se reviste, aparecerían en seguida como lo que son: un engaño. El productor de ideología debe, pues, guardar el secreto: es omnipresente, pero inaprensible.

De este modo, el secreto mismo introduce una falsedad en el núcleo del discurso. No existe diálogo entre personas que intercambian libremente sus juicios y sus proyectos con voluntad de claridad. Uno de los interlocutores quiere permanecer en la sombra y quiere que el destinatario de su discurso ignore su identidad y sus intenciones. Todo discurso está, pues, desde un principio, marcado por la voluntad de engaño de la persona que lo emite. El lenguaje, que debería ser el prototipo de la mediación entre personas, se convierte en el medio por excelencia de la posesión de los demás. Como el sujeto productor de discursos no dice nunca quién es realmente, todo lo que dice está tachado de disimulo y engaño. Sus palabras se transforman en instrumentos de agresión contra la inteligencia y la voluntad de los destinatarios de las mismas. [CLARAMENTE HABLA DE LA MASONERÍA]

Este discurso violenta a las personas que lo reciben, reduciéndolas a la condición de receptáculos pasivos de una verdad venida de fuera, de depositarios de un saber alienado, alienante y hasta esotérico. De un saber supuestamente científico, cuya revelación ha sido hecha a sus iniciados, según éstos creen, gracias a su competencia, de un saber que les procura las bases del papel mesiánico que les corresponde para abrir por fin a la sociedad humana el camino de la felicidad...[EL EVOLUCIONISMO ES UN CLARO EJEMPLO DE ESTA ACTITUD]

Pues ¿qué nuevos territorios quedan todavía por conquistar? Las nuevas fronteras del imperialismo ya no son físicas; coinciden con las de la humanidad entera. No basta decir que hay que alienar al hombre, o que hay que poseerlo en todas las dimensiones de su yo. Lo que hay que hacer emerger es un hombre nuevo, completamente purgado de sus creencias pasadas, de su moral sexual, familiar, social, de su creencia en el valor personal de cada hombre y de su creencia en Dios, sobre todo en un Dios que se revela en la historia con el fin de asociar al hombre a su designio de creación, de salvación y de amor.

Nos encontramos así, en el nuevo imperialismo, ante la tercera característica del totalitarismo. El nuevo imperialismo, como vimos antes, no emana de un Estado particular, sino de la clase internacional de los ricos y pudientes. En cambio, como ya hemos dicho, este nuevo imperialismo está desprovisto de un "duce" o "jefe", pues los que lo fomentan cuidan de no dejarse ver. En cuanto al tercer punto, sin embargo, vamos a ver que la nueva clase imperial vuelve a las fuentes de la tradición totalitaria clásica: divulga una ideología donde se encuentra, según ella, el fundamento de su `legitimidad'.

La ideología de la seguridad demográfica

La ideología en cuestión es la ideología de la seguridad demográfica [11]. Según palabras de Marx, la ideología presenta siempre una imagen invertida de la realidad y procede siempre de una falsa conciencia. La ideología esconde siempre los intereses de sus autores. Los juicios que emite, y que constituyen la textura misma de la ideología, no pasan de ser hipotéticos. Y lo son incluso en dos sentidos: deben responder a una doble condición, que corresponde, a su vez, a la doble función que se espera de la ideología. Debe, por un lado, disimular ante los ojos de los autores de la ideología las verdaderas razones de su propio discurso. La ideología está aquí al servicio de la mala fe del ideólogo. Concretamente, la ideología de la seguridad demográfica es una intelectualización que disimula, ante los ojos de la misma clase imperialista, las verdaderas razones que motivan su conducta e inspiran su discurso. Por otro lado, esta ideología tiene por función el seducir a los que se invita -o fuerza- a adoptarla. Las mujeres que se hacen abortar y los pobres a los que se esteriliza son `programados' para que hagan suyo el punto de vista que sobre ellos tienen los que desean su alienación.

De esta forma, la ideología de la seguridad demográfica significa el inicio de una doble perversión. Del lado de sus autores, engendra el doblez; son ellos las primeras víctimas de la racionalización que confeccionan. Y como le colocan a su construcción ideológica la etiqueta de la ciencia, se impiden el ir a buscar fuera de su propia construcción la luz que podría sacarles de la prisión espiritual que fabrican para otros, pero en la que ellos mismos se encierran. Del lado de los destinatarios, engendra el consentimiento a la propia sumisión y les confirma en su alienación. Hasta el presente, nos encontramos ante la más peligrosa ideología imperialista totalitaria que ha conocido el mundo.

¿Una nueva humanidad?

Pero esto no es todo. La perversión esencial de esta ideología, de que son víctimas tanto sus autores como aquellos a los que va dirigida, es que procede por antífrasis: al mal le llama bien. Se niega la trasgresión de la ley moral; la conciencia individual sólo puede referirse a sí misma o, más exactamente, a los intérpretes autorizados de la trascendencia social que le dicen lo que puede desear o debe querer.

Esta ideología sirve de fundamento a las instituciones políticas y jurídicas que le sirven. El derecho, por ejemplo, que debería, por definición, aplicar sus esfuerzos a la instauración de la justicia para todos, es objeto de una manipulación ideológica en provecho de la minoría dominante constituida por la internacional de la riqueza. Mas si, como individuos, los miembros de la minoría dominante son generalmente inaprensibles, no por ello es imposible hacerse una idea bastante clara sobre el espíritu que les anima. La identidad de esta nueva clase imperialista puede determinarse fácilmente remontando desde la ideología que produce y desde los destinatarios de la misma.

El discurso ideológico de la nueva clase imperialista tiene un contenido bastante burdo. Empieza afirmándose como principio el acontecimiento liberador de la muerte de Dios. Este principio es `liberador' se nos dice, porque Dios impide la autonomía del hombre y su felicidad. Así pues, Dios debe morir, e incluso hay que ayudarle a morir, para que el hombre pueda vivir y tomar por fin su destino entre sus solas manos. Cumplida esta condición, la nueva humanidad puede nacer, y de este parto deben ocuparse los iniciados.

En este nacimiento, el papel de algunos médicos `ilustrados' será determinante y, al mismo tiempo, contradictorio. A ellos corresponderá el denunciar las `creencias pasadas', `precientíficas', así como los `tabús' que acompañan a dichas creencias. Son ellos quienes definirán esta tarea, pero su misión se fundará sobre la afirmación e esos mismos postulados [12]. Necesitan una ideología para `legitimar' su papel, pero son ellos los que definen el contenido de dicha ideología. Los tecnócratas médicos que regentan el nuevo imperio no se avergüenzan de semejante petición de principio. Pretenden que el objetivo que ha de procurarse a toda costa es la seguridad demográfica, pero es el imperativo de la seguridad demográfica el que se supone que funda la `legitimidad' de la tecnocracia.

Con el apoyo valeroso de los demógrafos, los tecnócratas se disponen a asistir a la humanidad en el parto del `sentido' de que su evolución es portadora. Están llamados a ejercer una nueva medicina: una medicina del cuerpo social más que del individuo [13]. Una medicina que consiste en administrar la vida humana como se administra una materia prima; en constituir una nueva moral basada sobre el nuevo sentido de la vida; en penetrar en la política con el fin de engendrar una sociedad nueva; en derruir la concepción tradicional de la familia disociando, con una eficacia total, la dimensión amorosa y la dimensión procreadora de la sexualidad humana; en transferir a la sociedad la gestión de la vida humana, desde la concepción a la muerte; en proceder, con ello, a una selección rigurosa de los que serán autorizados a transmitir la vida: temas todos ellos que han sido dolorosamente experimentados en la historia, incluso reciente, pero que aquí se reactivan con energía y se integran en un cuadro lúgubre y mortífero.

Y en estos temas predominantemente neo-maltusianos vienen a injertarse otros temas maltusianos clásicos. La felicidad de la sociedad humana -se nos dice- exige no sólo una selección cualitativa; requiere igualmente la determinación de unos límites cuantitativos. "Nosotros sabemos" que los recursos disponibles son limitados, y que una planificación realmente eficaz de la población mundial es condición indispensable para la supervivencia de la humanidad. "Nosotros sabemos" que esta necesidad es particularmente urgente en el Tercer mundo, donde puede observarse una trágica desproporción entre los recursos vitales y el crecimiento de la población.

Una nueva religión civil

La ideología imperialista pretende ser una ideología de oclusión de toda trascendencia que no sea la trascendencia social. El discurso en que se presenta es estrictamente hipotético, en el sentido que ha sido explicado más arriba: es el reflejo de la voluntad de los que lo emiten [14]. Tiene una función utilitaria, pero no tiene valor de verdad. Es útil para los que lo emiten y se presenta como un lenguaje universal; pero es la imagen invertida de los intereses particulares de los ricos y de los poderosos. No tiene ningún valor de verdad porque, en su principio mismo, se refugia en el aislamiento: el pensamiento se elabora en recintos cerrados al mundo exterior. Es la expresión más reciente de la antigua tradición cientificista, con una formulación orientada en provecho de las ciencias biomédicas. Sólo los métodos de esas ciencias pueden proporcionarnos -se nos asegura- unos conocimientos ciertos, y sólo estas ciencias pueden aportar al hombre la respuesta a sus interrogantes más radicales.

Este discurso cientificista ignora toda posible búsqueda filosófica -y con mayor razón teológica- de la verdad del hombre, la sociedad y el mundo. En particular, queda excluido todo discurso sobre un ser trascendente extramundano. La idea misma de una referencia creadora común a todos los hombres es declarada a priori sin sentido: es inútil considerarla siquiera. De ahora en adelante, una vez reconocida la muerte del padre, la fraternidad deja de ser posible y no hay una participación en una existencia recibida de un mismo creador. Sólo existe la voluntad pura. La sociedad se declara trascendente: una nueva religión civil ha nacido, un nuevo ateísmo político, un nuevo reino, cuyas divinidades paganas llevan por nombre poder, eficacia, riqueza, posesión y saber. Los que son ricos, sabios y poderosos demuestran, gracias a su triunfo sobre los débiles, que están justificados para ejercer un papel mesiánico. En ellos se encuentra en efecto, tanto la medida de sí mismos como la de los demás.

Esta ideología mesiánica y herméticamente laica, así como la moral del amo que le es inherente, exige que sus autores reprogramen a los demás hombres. Hay que programarlos física y psicológicamente; hay que planificar su producción y su educación; para ello, habrá que utilizar el hedonismo latente, y contar con la búsqueda del placer. Pero al mismo tiempo, habrá que alienar a las parejas, quitándoles toda responsabilidad en su comportamiento sexual. En suma, los tecnócratas médicos, piezas maestras de las fuerzas imperialistas, deberán ejercer un control total sobre la calidad y la cantidad de seres humanos.

Este discurso ideológico, que tiene la virtud de eliminar el sentido de la responsabilidad y la capacidad de acción en las personas, ejerce además la misma influencia en el plano de la sociedad. Para el Tercer Mundo, en particular, estas ideas son totalmente desastrosas. Consisten en hacer creer que la pobreza es natural, que es una fatalidad estrictamente ligada a un exceso de crecimiento demográfico. Junto a esa consideración cuantitativa, se insinuará también, siguiendo a Galton (1822-1911), que la pobreza de los pobres es la mejor prueba posible de su mediocridad natural. No hay que dejarles, pues, llenar el mundo, tanto por su propio bien como por el bien general. El uno y el otro recomiendan que el número de pobres sea calculado en función de la utilidad que representen [15].

Porque según la ideología que estamos examinando, la utilidad es el criterio único que debe tenerse en cuenta a la hora de admitir la entrada de un ser humano a la existencia. ¿Produce o consume bienes? ¿Produce beneficios o placer? Si las respuestas son negativas, el nuevo ser es nocivo: es un enemigo. Y como nada garantiza siquiera que, de ser útil lo seguirá siendo siempre, el ser humano constituye así una amenaza permanente para la seguridad de sus semejantes.

El pan-imperialismo totalitario...

Finalmente, y lógicamente, la ideología de la seguridad demográfica tiene por fundamento y término el punto de referencia único de la muerte. La ejecución del niño por nacer camufla la violencia de nuestra sociedad, tanto más cuanto que la materialidad de esta ejecución se realiza de manera furtiva [16]. El niño abortado es la víctima propiciatoria a la que se transfiere la violencia de nuestra sociedad. Es mi oponente, mi rival, es un obstáculo para mis intereses, para mi placer y para mi vida; es la causa de la pobreza, el obstáculo para el desarrollo. Va a desear lo que deseo, primero en el terreno del tener y luego en el terreno del ser. Va a surgir en la vida como mi doble: está de más; hay que suprimirlo.

Pero no se trata aquí de una violencia de menor cuantía, o de una violencia simbólica como las que aparecen en la historia de las civilizaciones y en la mitología. El niño muerto en el seno de su madre no es sacrificado: no se le hace sagrado para proteger la cohesión de la comunidad humana [17]. Es ejecutado sin que la violencia sea expulsada de la sociedad humana. Pues una sociedad totalmente laica ha de desacralizarlo todo, incluida la vida, y desmitificarlo todo, incluida la víctima propiciatoria. El sufrimiento y la muerte constituyen, en efecto, el absoluto sin sentido que justifica la rebelión contra el Padre. Por lo tanto, el niño al que se mata significa la destrucción del Padre Su ejecución no conjura la violencia; anuncia al contrario mucha más violencia. Salvo una fuerza mayor, nada puede ni debe limitar mi fuerza. Y lo que es más grave, una de las funciones de la ideología es la de disimular esa violencia ilimitada sustrayéndola al control de la razón. Así pues, la legalización del aborto señala la inminencia del retorno de un delirio irracional, disimulado bajo el camuflaje engañoso de una ideología de autoprotección.

La ideología neo-imperialista de la seguridad demográfica puede, pues, considerarse bastante cercana de la ideología nazi; es, en realidad, en más de un sentido, una extrapolación de la misma. Mientras que el nazismo se presentaba como una nacional-socialismo, en el neo-imperialismo actual los métodos se han refinado. No se trata ya de un imperialismo predominantemente militar, como entre los romanos, o predominantemente económico, como en la Inglaterra victoriana, se trata de un imperialismo de naturaleza claramente totalitaria. Los ideólogos han hecho un esfuerzo notable para disimular mejor sus designios. El papel de la ideología se ha hecho más importante: la conquista y el dominio de los cuerpos pasa actualmente por el dominio de las inteligencias y de las voluntades, y viceversa. Estamos en presencia de un fenómeno nuevo: el pan-imperialismo, donde el control de las almas es tan importante como el de los cuerpos.

...y "meta político"

Y finalmente, como su inspiración directa es la forma más reciente del cientificismo, este pan-imperialismo es de naturaleza meta política: se esfuerza en hacer triunfar una nueva concepción de la vida humana en la que ésta sólo tiene sentido a la luz de la trascendencia social. El pan-imperialismo se caracteriza, en efecto y ante todo, por la concepción particular del hombre que está por encima del ámbito de lo político. En nombre de esa antropología, el nuevo imperialismo ocupa las estructuras que le son necesarias para su poder: políticas, científicas, económicas, informativas, jurídicas, militares, religiosas, etc. Todas estas estructuras transmiten el poder imperialista, como por hipóstasis, hasta los confines de la tierra.

El Estado totalitario clásico es todopoderoso dentro de sus fronteras, pero este poder está limitado por el poder de los demás Estados. Se encarna en un príncipe (o un gobierno) que puede identificarse, que es visible y, por lo tanto, alcanzable, expuesto a una posible agresión y, por lo tanto, destruible. Aquí, en cambio, la revolución parece imposible, pues el príncipe de este mundo se cuida bien de no desvelar su rostro (cfr. Juan y, 44). El imperio meta político aspira a una supremacía incondicional e incondicionada; no quiere conocer o reconocer ni iguales ni rivales.

Los medios de comunicación, que tienen una función de información, tienen también, en el marco de este proyecto totalizador, una función de ocultación indispensable. No se toleran los vaticinios de Casandra, a menos que se garantice que no serán tomados en serio. La información ha de ser tratada según los intereses de los que la producen y según los gustos de los que la consumen. La colonización de la opinión debe tener efectos tranquilizadores en los unos y angustiantes en los otros. Lo único que de verdad importa es la seguridad de los pudientes; los débiles no tienen precio: los ricos pueden, pues, disponer de ellos a su antojo y exiliarlos fuera de las fronteras de la humanidad.
Los proyectos de la legalización del aborto no son, en suma, como hemos visto, más que la parte visible de un iceberg que oculta muchos peligros.


Citas:
1. "Between two ages. America's role in the technotronic era", Harmondsworth, Penguin, 1978. Nuestra exposición de las ideas de Brzezinski sigue muy de cerca esta obra.
2. En francés, la "Trilatérale" ha sido estudiada sobre todo en "Le Monde diplomatique". Véase, por ejemplo, de Diana Johnstone: "Les puissances économiques qui soutiennent Carter", no. 272 (noviembre de 1976), pp. 1,13 y ss.; de Jean-Pierre Cot: "Un grand dessein conservateur pour l'Amérique", no. 282 (septiembre de 1977), pp. 2-3; de Pierre Dommergues, "L'essor du conservatisme américain", no. 290 (mayo de 1978), pp. 6-9.
3. Cfr. "Halte a la croissance".
4. Cfr., más arriba, p. 163.
5. Cfr., de Michel Crozier, Samuel P. Huntington y Joji Watanuki, "The crisis of democracy", Nueva York, New York University Press, 1975, p. 115.
 6. Cfr. "Between two ages", pp. 9-12 y ss. Comentando las ideas de Brzezinski al respecto, Anthony Arblaster escribe: "It is depressing enough that intellectuals should be willing to accept the roles which Brzezinski foresees for them specialists [...] involved [...] in government undertakings and house ideologues for those in power-. But the subordination of intellectuals to the state and its requirements does not occur only at the individual level. There is a strengthening tendency for the institutions within which [...] most intellectuals now work, also to be shaped according to the particular political priorities of a particular government" ("Ideology and intellectuals", en: Knowledge and belief in politics, de Benewick y otros, pp. 115-129; la cita es de las pp. 123 y s.)
7. Alusión a la obra de E.F. Schumacher, "Small is beautiful. Economics as if people mattered", Nueva York, Perennial Library, 1975.
8. Cfr. Daniel Bell, "The end of ideology. on the exhaustion of political ideas in the fifties", Nueva York-Londres, Free Press Paperback, 1965.
9. Véase, de Juan Bosch, "El pentagonismo, sustituto del imperialismo", Madrid, Crónica de un siglo, 1968, y especialmente: pp. 18-21.
10. Sobre el totalitarismo, véase, de Jean-Jacques Walter, "Les machines totalitaires", París, Denoel, 1982; de Igor Chafarevitch, Le phénomene socialiste, París, Seuil, 1977; de Hannah Arendt, The origins of totalitarianism, Nueva York, Meridian Books, 1959.
11. Por su postura en materia de demografía, la Iglesia constituye una amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU. Ésta es la tesis presentada con gran fuerza por un autor al que difícilmente puede tacharse de excesivo progresismo: Stephen D. Mumford, en: "American democracy & the Vatican. Population growth & national security"", Nueva York, Humanist Press, 1984. Complétese con: "Role of abortion in control of global population growth", de Stephen D. Mumford y Elton Kessel, en: "Clinics in obstetrics and gynaecology", t.13 (marzo de 1986), p. 19-31; sobre Kessel, véase, de L. Weill-Halle, L'avortement de papa, p.53.
12. Cfr., más arriba, p. 176.
13. Cfr., p. 123.
14. Cfr., más arriba, p. 112-118.
15. Cfr., pp. 166 y 178-181.
16. Cuanto menor es la percepción que de la víctima tiene el verdugo, menor es el control que éste tiene de su agresividad. Cfr., de Stanley Milgram, "Soumission a l'autorité. Un point de vue expérimental", París, Calmann-Lévy, 1984.
17. Cfr., de René Girard, "La violence et le sacré", París, Grasset, 1972.


(*) Monseñor Michel Schooyans es un sacerdote belga, Dr. en Sociología y en Filosofía, profesor emérito de la Universidad Católica de Lovaina y miembro consultor permanente en el Consejo Pontificio para la Familia, presidido por el cardenal Alfonso López Trujillo. Desde hace años investiga la cuestión demográfica, en particular las mentiras y falacias que se propagan en torno al «problema del crecimiento poblacional mundial», sobre todo a partir del famoso Memorando Secreto 200/74, elaborado por Henry Kissinger por pedido de Gerald Ford, en ese entonces Presidente de EE.UU.
(Nota de José Arturo Quarracino)